La crisis en la FIFA escala a nuevos niveles. El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, sostendrá una reunión clave con Nasser Al-Khelaifi el próximo 12 de agosto durante la Supercopa de Europa entre PSG y Aston Villa, con el objetivo de convencer al dirigente qatarí de retirar el respaldo de la Asociación Europea de Clubes (EFC) al Mundial de Clubes de 2029 y promover un boicot de los equipos europeos al torneo, según informó talkSPORT.
La reunión que podría cambiar el tablero
La EFC, que representa a más de 850 clubes, es considerada un pilar indispensable para la realización del certamen. Sin su apoyo, el proyecto de la FIFA quedaría seriamente comprometido. Ceferin busca que la EFC haga público su distanciamiento de la FIFA mientras Gianni Infantino permanezca al frente del organismo, en una ofensiva que ya ha logrado que Gales revoque oficialmente su respaldo a la reelección del suizo y que la Federación Inglesa prepare una medida similar.
La presión sobre Infantino se intensifica en un momento crítico: el Mundial de Clubes 2029 aún no tiene sede confirmada, formato definitivo, modelo de financiamiento ni patrocinadores. Aunque el presidente de la FIFA pretende ampliar el torneo de 32 a 48 equipos y lanzar una versión femenil, los clubes europeos mantienen serias reservas, especialmente porque los pagos de solidaridad prometidos tras la edición de 2025 aún no han sido liquidados.
El factor económico, clave en la decisión
Sin esas garantías económicas, dentro de la EFC consideran inviable respaldar el siguiente Mundial de Clubes. La falta de liquidez por parte de la FIFA ha generado desconfianza entre los clubes, que ven en el boicot una herramienta para presionar por transparencia y cumplimiento de compromisos.
La estrategia de Ceferin no se limita al torneo. Dirigentes europeos analizan impulsar una profunda reforma en la estructura de gobierno de la FIFA. La propuesta contempla sustituir el modelo presidencial por una figura similar a un presidente del consejo, acompañado por varios vicepresidentes que representen a las distintas confederaciones y respondan directamente ante el Consejo de la FIFA, con el objetivo de reducir la concentración del poder.
Posibles sucesores en el horizonte
Mientras tanto, Nasser Al-Khelaifi aparece como una alternativa viable para enfrentar a Infantino, aunque personas cercanas al dirigente qatarí aseguran que "no tiene ambición" de competir por la presidencia. Otra opción es el presidente de Concacaf, Victor Montagliani, quien analiza seriamente lanzar su candidatura. Una eventual alianza entre UEFA y Concacaf podría reunir alrededor de 90 votos de las 211 federaciones afiliadas a la FIFA, acercándose a la mayoría necesaria para disputar la presidencia.
Infantino suma apoyos en Asia y África
Pese a la presión europea, Infantino continúa sumando respaldos en Asia y África. Federaciones como Arabia Saudita, Qatar, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bangladesh, Bután y Sri Lanka ya manifestaron públicamente su apoyo al dirigente suizo. Sin embargo, la amenaza de un boicot europeo al Mundial de Clubes representa hasta ahora el mayor desafío político y comercial que ha enfrentado desde que asumió la presidencia de la FIFA.
El desenlace de esta disputa podría redefinir el equilibrio de poder en el fútbol mundial. La reunión del 12 de agosto entre Ceferin y Al-Khelaifi será un primer paso para medir la fuerza del bloque europeo y su capacidad para torcer el brazo a Infantino.



