Citlalli Hernández expone las tensiones internas en Morena y defiende el diálogo como pilar estratégico
La semana pasada, en una conversación íntima en la Secretaría de las Mujeres, tuve la oportunidad de entrevistar a Citlalli Hernández, una figura clave en el panorama político actual. Esta charla se transmitió recientemente en el programa "Sal Con Amigos" de Ibero 90.9 y Radio ITESO 95.1, generando un amplio debate público. Poco después, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que había aceptado la renuncia de Hernández, quien regresa a Morena para continuar su labor partidista.
¿Cómo visualiza Citlalli Hernández el futuro de Morena?
Durante nuestra plática, Hernández profundizó en su visión del partido, planteando una pregunta crucial: ¿prevalecerán en Morena quienes creen firmemente en los principios fundacionales o aquellos que los consideran un mero discurso, priorizando el poder por el poder? Ella compartió que, desde su juventud, siempre mostró escepticismo hacia los partidos políticos, pero ahora enfatiza repetidamente la necesidad de aferrarse a los ideales y promover el diálogo como herramienta transformadora.
"Creo en el diálogo como un elemento estratégico que te permite intercambiar información, construir criterios y convencer", afirmó Hernández. "Confío en lo que estamos haciendo y en que podemos persuadir a más personas, partiendo de la base de que la mayoría coincide en reducir la pobreza, aumentar la justicia y ampliar el acceso a derechos. Por eso soy dialogante".
Los vicios de los partidos y la realidad en Morena
Al preguntarle sobre los aspectos negativos que observa en los partidos, incluido el suyo, Hernández respondió con franqueza: "Considero que los partidos son herramientas, y en mi experiencia, toda organización política tiene sus vicios. Los movimientos sociales y el activismo también los presentan, pero en los partidos, la presencia de dinero y la disputa por cargos y poder intensifican una cultura política que aún no logramos erradicar".
Con optimismo, describió que en Morena coexisten dos grandes visiones: una mayoría comprometida con cambiar la cultura política, basándose en ideales y principios, y un sector minoritario, aunque con más experiencia, que ve esto como simple retórica y resiste transformar prácticas tradicionales. "Me parece natural; ningún proyecto político nuevo está libre de estas disputas, a menudo no expresadas abiertamente. Morena ha crecido rápidamente y enfrenta el reto de mantenerse como un partido diferente, alejado de vicios y de la cultura del poder por el poder", explicó.
Advertencias sobre el desgaste y la esperanza en la ciudadanía
Hernández alertó sobre ciertos personajes dentro de Morena que, aunque minoritarios, no comprenden el proyecto y exhiben comportamientos ligados a la parafernalia política criticada. "No han entendido que la austeridad no es solo un discurso, sino una práctica de respeto hacia un pueblo cansado del cinismo político", señaló. Advirtió que si Morena replica los mismos vicios, se desgastará, ya que la ciudadanía rechaza esa dinámica.
Finalmente, destacó que Morena se fundó para fomentar una revolución de conciencias, y subrayó la importancia de una mayoría ciudadana que ya no tolera a políticos tradicionales, incluso dentro del partido. "Los partidos son herramientas construidas por personas, y la inercia debe favorecer a quienes creemos en hacer las cosas de manera diferente. La buena noticia es que, con un pueblo consciente y dispuesto al cambio, los partidos quedarán en un segundo plano", concluyó.
Para escuchar la conversación completa con Citlalli Hernández en "Sal Con Amigos", busca el podcast en cualquier plataforma digital.



