El presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, solicitó formalmente a los Departamentos de Estado, Justicia y Tesoro de Estados Unidos que declaren a Morena como una organización terrorista. Además, presentó una solicitud ante el Instituto Nacional Electoral (INE) para retirar el registro a ese partido, al que calificó como un "narco partido".
En conferencia de prensa, Moreno argumentó que existen "claros y evidentes" vínculos entre Morena y grupos del crimen organizado. Citó el precedente de 2003, cuando Estados Unidos consideró a Batasuna como parte de ETA por su relación directa. "Hoy señalamos un caso similar en México, donde el crimen organizado, en alianza con Morena, ha intervenido en procesos electorales, ha operado con respaldo político y ha recibido protección a cambio", afirmó.
El dirigente priista advirtió que iniciará una gira internacional para denunciar estos hechos, pese a las amenazas que ha recibido. "Aquí está claro: el brazo político del partido Morena son los cárteles del crimen organizado", sostuvo. También exigió al gobierno mexicano que entregue a Rubén Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios reclamados por Estados Unidos, de lo contrario, "van a venir por ellos y se los van a llevar".
Moreno señaló que, conforme a la Ley Patriota y otras disposiciones legales estadounidenses, si Morena es declarada organización terrorista, cualquier persona que tenga trato con ella podría ser sancionada. Además, pidió incluir al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, en las acusaciones, y calificó al exgobernador de Sinaloa Quirino Ordaz como "narco embajador" de Morena en España.
"México no puede normalizar que el poder esté vinculado con el crimen organizado. El país merece un gobierno limpio y sin compromisos con los criminales que han llenado de violencia al país", concluyó.



