El expresidente López Obrador convoca a la solidaridad con Cuba mediante donaciones económicas
El expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha realizado un llamado público para enviar ayuda económica a la población cubana, utilizando como canal una cuenta bancaria de Banorte. En su convocatoria, el exmandatario ha recurrido al ejemplo histórico del general Lázaro Cárdenas, quien en 1961 intentó viajar a La Habana tras condenar la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, conocida también como Playa Girón.
Un paralelismo histórico con matices diferentes
Siempre resulta más sencillo realizar colectas o "boteos" en favor de cualquier causa, una práctica que ha caracterizado tradicionalmente a diversos movimientos políticos. Sin embargo, trasladarse físicamente al terreno del conflicto para defender personalmente al pueblo cubano frente a las amenazas externas representa un compromiso de mayor envergadura, especialmente cuando se prefiere mantener la comodidad lejos del frente de acción.
Mientras el general Cárdenas actuaba con mentalidad militar, López Obrador ha desarrollado su carrera como agitador político —frecuentemente autodenominado "luchador social"—, diseñando maniobras que minimizan el riesgo personal mientras se recaudan fondos. Aquel episodio histórico ocurrió cuando la Revolución Cubana mostraba su juventud y promesas, y el entonces presidente Adolfo López Mateos impidió el viaje al general, afirmando la autoridad presidencial por encima de cualquier figura histórica.
El contexto histórico de Cárdenas y Cuba
Un análisis académico de la política exterior de López Mateos respecto a Cuba y Estados Unidos documenta que el general Cárdenas promovió en 1961 la "Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz", con participación de más de 200 delegados cuyo tema central fue la defensa del nuevo régimen cubano como ejemplo para América Latina.
En su discurso inaugural, Cárdenas delineó las causas de dependencia económica y política de numerosos países, refiriéndose específicamente a Cuba: "El pueblo cubano, encabezado por líderes incorruptibles, hizo caer no sólo a un gobierno antinacional, sino a los latifundistas extranjeros, a las compañías telefónicas, eléctricas y petroleras, a los grandes diarios subsidiados, a los ejércitos mercenarios y a los opositores criollos". Este planteamiento explicaba por qué el impacto de la Revolución Cubana resonaba en todas las naciones donde operaban estructuras similares.
Sin embargo, cuando Cárdenas intentó viajar a Cuba tras la invasión —casi como brigadista—, López Mateos bloqueó su salida cancelando todos los vuelos a la isla, incluyendo intentos posteriores por Mérida. La pregunta histórica persiste: ¿por qué un gobierno mexicano que expresaba solidaridad con Cuba impedía la presencia de una figura de tal prestigio en La Habana?
La perspectiva del poder ejecutivo
Humberto Romero, secretario particular del presidente López Mateos en aquel tiempo, explicó posteriormente: "El presidente no podía permitir que hubiera dos protagonistas en la política exterior, por mucho que respetara al señor General. El ex presidente ya no iba a lidiar con las consecuencias de todo aquello, especialmente con los Estados Unidos, y Don Adolfo, sí".
Aquellos eran tiempos distintos. En la actualidad, el expresidente López Obrador mantiene una conducta activa y activista en su relación con Cuba, circunstancia que no parece ofender ni estorbar a la actual titular del Ejecutivo, quien por el contrario ha brindado respaldo político y personal completo al exmandatario.
El respaldo presidencial contemporáneo
La presidenta Claudia Sheinbaum ha respaldado explícitamente el llamado realizado por López Obrador para reunir donaciones destinadas a Cuba, criticando además las reacciones de la oposición política tras el mensaje difundido en redes sociales convocando a la colecta. Este apoyo marca una diferencia significativa con el episodio histórico donde el poder ejecutivo limitó las acciones del expresidente Cárdenas, estableciendo un nuevo precedente en las relaciones entre expresidentes y el gobierno en turno respecto a la política exterior hacia la isla caribeña.



