El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó este miércoles como 'una acción política, sin ningún basamento jurídico' la acusación presentada en Estados Unidos contra su predecesor, Raúl Castro, por el derribo de dos avionetas en 1996. Díaz-Canel afirmó que la medida busca 'engrosar' el argumentario 'para justificar el desatino de una agresión militar'.
La acusación, que imputa a Castro los delitos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, se relaciona con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, que dejó cuatro muertos. Díaz-Canel defendió la acción del Ejército cubano como 'legítima defensa' dentro de aguas jurisdiccionales, tras violaciones del espacio aéreo.
El presidente cubano señaló que las autoridades estadounidenses fueron alertadas en múltiples ocasiones sobre las violaciones, pero hicieron 'caso omiso'. Añadió que no se violó el derecho internacional, en contraste con las 'ejecuciones extrajudiciales' de fuerzas militares de EU en el Caribe y el Pacífico.
El primer ministro, Manuel Marrero, tachó la acusación de 'falaz' y la consideró 'una agresión contra Cuba'. El canciller Bruno Rodríguez la calificó de 'ilegítima e ilegal', afirmando que 'descansa en la mentira y oculta verdades históricas' para justificar una agresión reforzada.
La acusación contra Castro, de 94 años, se produce en medio de la creciente presión de la administración de Donald Trump, que incluye un bloqueo petrolero, sanciones económicas y amenazas de 'tomar el control' del país. Estas acciones han profundizado la crisis económica y humanitaria en la isla.



