Un archivo que revela nuevas facetas
El Fondo Documental Guillermo Arriaga, resguardado por el CENIDI Danza del INBAL, contiene 18 mil 600 piezas que incluyen fotografías, bocetos, partituras, programas de mano y documentos familiares. Entre los objetos destaca una pesada falda roja que permanece intacta tras décadas de funciones. Este acervo permite conocer aspectos poco conocidos del artista, como su faceta de compositor: Arriaga escribió alrededor de dos mil canciones, muchas inéditas. Una de las pocas que llegó al público fue Cómo haré para entender, interpretada por Camilo Sesto con mariachi en los años 70.
Un referente de la danza mexicana
Guillermo Arriaga (1926-2014) fue bailarín, coreógrafo, maestro, promotor cultural y creador de instituciones. Es considerado figura clave en la consolidación de la danza moderna mexicana. Según la historiadora Margarita Tortajada, Arriaga tuvo un papel fundamental en la construcción de un lenguaje escénico que expresara la identidad nacional. "Se trataba de representar a la patria en el cuerpo individual de los bailarines, pero hablar al mismo tiempo del gran cuerpo social de México", explicó Tortajada al referirse a la coreografía Zapata, estrenada en 1953 durante el IV Festival Mundial de la Juventud en Bucarest, Rumania, con música de José Pablo Moncayo y escenografía de Miguel Covarrubias.
Homenajes por su centenario
Para conmemorar el centenario de su nacimiento —celebrado ayer—, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México realizará diversos homenajes: una exposición documental, la publicación de un libro conmemorativo y la incorporación de su fondo al nuevo repositorio digital del INBAL. El 7 de julio, Margarita Tortajada participará en la mesa "Centenario de Guillermo Arriaga" en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes. El 1 de septiembre, durante la final del Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga, la Compañía Nacional de Danza presentará el remontaje de la emblemática coreografía Zapata.
Legado más allá de la danza
Arriaga también impulsó la preservación de la memoria dancística del país y fue creador del Premio Nacional de Danza que hoy lleva su nombre. Su obra sigue vigente, y el fondo documental es testimonio de una creatividad que trascendió los escenarios.



