El próximo miércoles 13 de mayo, la FIFA tomará control del Estadio Banorte para iniciar los preparativos de la Copa del Mundo 2026. Sin embargo, el histórico inmueble, conocido como el Coloso de Santa Úrsula, aún presenta múltiples detalles sin concluir que han generado controversia entre aficionados y críticos.
Remodelación polémica y retrasos
La remodelación del estadio, que será sede mundialista por tercera vez, ha sido objeto de debate debido al prolongado tiempo de ejecución y al elevado costo que implicó la alianza comercial con Banorte. Durante el partido entre Cruz Azul y Atlas, correspondiente a la vuelta de los cuartos de final del Clausura 2026, se observó que la mitad del sector de filas VIP y de hospitalidad aún carece de butacas. Este es solo uno de los varios problemas que persisten en el recinto.
Fallas denunciadas por aficionados
Desde la reapertura del estadio en marzo, con el amistoso entre México y Portugal y los partidos del Club América en la Liga MX y la Concacaf Champions Cup, los seguidores han expuesto en redes sociales diversas deficiencias. Entre ellas se incluyen asientos en primera fila con mala visibilidad hacia el campo, desprendimiento de concreto en escalones de varios sectores, y palcos que hasta hace un par de semanas carecían de energía eléctrica y suministro de agua.
Problemas exteriores y de infraestructura
En el exterior del estadio, faltan las placas rojas que rodean la parte superior del inmueble. Además, la barda que delimita el terreno del estadio con la vía pública sigue cubierta con maderas y láminas de plástico negro. En el estacionamiento, que durante el Mundial 2026 se transformará en un área para activaciones comerciales de los socios de la FIFA y paso peatonal, aún se mantienen montadas estructuras metálicas.
El pendiente más relevante: publicidad no autorizada
Uno de los desafíos más importantes que enfrenta la operación del recinto es el retiro de todas las marcas publicitarias ajenas a la FIFA, como las letras que forman el nombre “Estadio BANORTE”. Cabe recordar que el 13 de mayo también se entregará el Estadio Akron de Guadalajara. Las Chivas, que avanzaron a las semifinales del Clausura 2026, deberán jugar en una sede alterna, el Estadio Jalisco, mientras se completan los preparativos mundialistas.



