Este martes, Ucrania y Rusia iniciaron una nueva ronda de negociaciones en Ginebra, Suiza, con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto que comenzó hace casi cuatro años. Las conversaciones, que se prevé duren aproximadamente dos días, son de carácter trilateral, con Estados Unidos como mediador.
El jefe negociador ucraniano, Rustem Umiérov, y una fuente de la delegación rusa confirmaron a AFP el inicio de las pláticas. A diferencia de rondas anteriores en la Casa Blanca, que no lograron avances, las negociaciones en Abu Dabi este año permitieron el canje de 316 prisioneros por cada lado.
Las conversaciones en Ginebra se desarrollan a puerta cerrada, sin presencia de la prensa, según el Kremlin. El portavoz ruso, Dmitri Peskov, indicó que no se esperan resultados inmediatos, ya que el trabajo continuará al día siguiente. Mientras tanto, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, instó a los aliados a aumentar las sanciones contra Rusia para forzar a Moscú a negociar.
En paralelo, los ataques de largo alcance continúan. Ucrania acusó a Rusia de lanzar 29 misiles y 339 drones, causando la muerte de una persona y dejando a decenas de miles sin electricidad. Además, tres empleados de una central eléctrica en Sloviansk murieron en un ataque con drones rusos. Por su parte, Rusia afirmó haber destruido más de 150 drones ucranianos en el sur y Crimea.
El presidente estadounidense, Donald Trump, urgió a Ucrania a sentarse a la mesa de negociaciones, señalando que “más le vale a Ucrania sentarse a la mesa, y rápido”. Las delegaciones de Rusia, Ucrania y Estados Unidos podrían informar sobre avances en el transcurso del día.



