El Papa León XIV, en la víspera del 250 aniversario de Estados Unidos, instó a la nación a continuar los valores sobre los que se fundó, según un mensaje difundido en videoconferencia el 4 de julio de 2026.
El primer papa nacido en Estados Unidos recordó que la Declaración de Independencia establece que “todos los hombres y mujeres han sido creados iguales y dotados por el Creador de derechos inalienables”, lo que encuentra su fundamento más profundo en la visión bíblica del ser humano creado a imagen de Dios.
Llamado a la unidad y la justicia
“Como hijo de esta gran nación, fundada por hombres y mujeres valientes que soñaban con la libertad y con una vida mejor para ellos y para sus hijos, me uno a ustedes para pedir la bendición de Dios sobre el futuro de Estados Unidos, para que los elevados ideales consagrados al comienzo de la Declaración de Independencia sigan guiando el florecimiento de la nación en la unidad, la justicia y la paz”, dijo el Papa.
León XIV destacó que “durante dos siglos y medio, Estados Unidos fue para muchos pueblos un referente de libertad, al abrir sus puertas a sucesivas generaciones de inmigrantes y defender ese ideal incluso más allá de sus fronteras en momentos decisivos de la historia contemporánea”.
Dignidad de los más vulnerables
El pontífice declaró que “la verdadera grandeza moral de un país se manifiesta en su capacidad para apoyar, proteger y valorar la vida de todos, especialmente de los más vulnerables y de aquellos cuya dignidad es cuestionada”. Asimismo, elogió que la Declaración de Independencia garantiza la libertad de culto.
En la parte final de su intervención, León XIV retomó el lema nacional de Estados Unidos, E pluribus unum —De muchos, uno—, para subrayar que una nación solo puede prosperar cuando permanece unida por ideales permanentes y no por objetivos pasajeros.



