Sheinbaum en la Encrucijada: Una Presidencia a Medias y la Sombra de Trump y AMLO
Si hoy concluyera su sexenio, Claudia Sheinbaum podría ser recordada en la historia de México como la presidenta que no logró ser. Atrapada en un complejo entramado de presiones internacionales y domésticas, la primera mujer en ocupar la presidencia del país enfrenta el riesgo de no ejercer en plenitud su cargo, lo que representaría una catástrofe personal y una derrota simbólica para las mujeres en la política mexicana.
El Frágil Equilibrio Entre Trump y López Obrador
La mandataria navega un delicado equilibrio, presionada tanto por Washington como por Palenque, sin lograr dejar una huella propia. En sus declaraciones públicas, Sheinbaum parece distanciarse de Donald Trump, enfatizando la soberanía nacional con frases como "no somos piñata de nadie" o "un soldado en cada hijo te dio". Sin embargo, en la práctica, ha aceptado directrices clave del gobierno estadounidense, como el cierre de fronteras, el despliegue de soldados para funciones migratorias, la imposición de aranceles a China, cambios en la estrategia de seguridad, la extradición de narcotraficantes y el cese del envío de petróleo a Cuba.
Con Andrés Manuel López Obrador, la dinámica se invierte: verbalmente hay una aparente sumisión, pero en los hechos, figuras cercanas al expresidente han sido marginadas. Su "hermano" Adán Augusto ya no coordina en el Senado, su hijo Andy ha sido semi-borrado de la escena política, y su secretario de Marina quedó desprestigiado tras una investigación oficial. Además, políticas emblemáticas como "abrazos no balazos" han sido revertidas, y grandes obras han sufrido recortes o cancelaciones.
La Amenaza del Narcotráfico y los Radicales Internos
Otro frente de presión proviene del crimen organizado y los sectores radicales de su partido. La penetración del narcotráfico en el gobierno y en Morena resulta más profunda de lo anticipado. Un ejemplo reciente es Tequila, Jalisco, donde la alcaldesa interina nombrada por el partido refleja la influencia del narco, a pesar de no estar entre los 500 municipios más poblados de México.
Los radicales dentro de Morena, por su parte, ocupan posiciones de poder clave, limitando el pragmatismo necesario para gobernar y evitando que los "claudistas" controlen el partido y el gobierno. Estos últimos se conforman con roles técnicos y cercanía personal con la presidenta, quedando en una segunda fila política.
El Camino Hacia una Presidencia Plena
Con más de cuatro años por delante en su sexenio, Sheinbaum tiene tiempo para imprimir un sello propio, pero debe tomar decisiones firmes. No basta con intentos a medias; es crucial demostrar capacidad de acción y terminar lo que se empieza, para evitar la percepción de frenos "desde arriba".
- Si se investiga a Adán Augusto en el caso La Barredora, no debe quedar con fuero, escaño, contratos y grupo político.
- Si la investigación del Huachicol Fiscal involucra al secretario de Marina, no debe detenerse en los sobrinos.
- Si se regaña a Andy por excesos, debe quedar sin puesto y sin negocios para sus amigos.
- Si no se apoya a Rocha Moya, debe ser removido de la gubernatura.
- Si se exhiben fallas en el Tren Interoceánico, no debe culparse solo a los maquinistas.
Estos ejemplos ilustran un patrón donde primero se vislumbra el intento y luego la rendición. Ser presidenta a medias no conviene; dejar políticamente vivos a adversarios puede permitirles recomponerse y regresar con sed de venganza. La historia juzgará si Sheinbaum logra trascender estas sombras y ejercer una presidencia completa.