Diálogos nucleares entre Irán y Estados Unidos muestran progreso en tercera ronda
Este jueves, Irán y Estados Unidos finalizaron la tercera randa de conversaciones de este año centradas en el alcance y evolución del programa nuclear iraní. El encuentro, celebrado en Ginebra, concluyó con un tono optimista por ambas partes y con una nueva cita ya programada, lo que, por ahora, reduce la posibilidad de una acción militar por parte de Washington.
Avances significativos y diálogos profundos
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, afirmó que estos diálogos indirectos han sido de los más formales y profundos sostenidos entre ambos países. Destacó que se registraron avances importantes, con posturas que se han acercado en muchos asuntos, aunque aún persisten diferencias. La sesión se extendió durante aproximadamente seis horas en total, el doble del tiempo de la ronda previa, reflejando la seriedad de las discusiones.
El mediador en estas negociaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, reportó un progreso significativo. Como resultado, las tratativas continuarán a nivel de conversaciones técnicas el próximo lunes en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Participación del OIEA y contexto de presión
El director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, estuvo por primera vez en el recinto de las negociaciones, la residencia diplomática del embajador de Omán ante la sede de Naciones Unidas en Ginebra. A esta agencia le corresponderá reanudar las inspecciones de los sitios nucleares iraníes en caso de que se alcance un acuerdo.
Estados Unidos ejerce máxima presión sobre Irán desde principios de año, en un contexto marcado por la revuelta ciudadana en ese país, violentamente sofocada, y un despliegue aeronaval ordenado por el presidente Donald Trump como mensaje de seriedad en sus amenazas.
Puntos clave en disputa
En el corazón de estas negociaciones está un programa nuclear que Irán afirma tiene únicamente fines civiles, pero que Washington quiere restringir al máximo para evitar la capacidad de producir armamento atómico. Estados Unidos reclama la entrega de más de 400 kilogramos de uranio enriquecido, lo que Irán descarta. Además, Irán busca mantener al margen su programa de misiles balísticos, argumentando que debería ser abordado en una negociación separada.
Ambas partes coincidieron en mantener abiertas las vías diplomáticas, subrayando la importancia de continuar con encuentros técnicos en los próximos días para consolidar los avances logrados.
