Carney califica conflicto en Oriente Medio como 'fracaso' del orden internacional
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó este miércoles que el actual conflicto en Oriente Medio representa un "fracaso" del orden internacional establecido, destacando especialmente que Estados Unidos no consultó con sus aliados antes de lanzar ataques contra Irán el pasado sábado.
Acciones sin consulta previa a aliados
Carney confirmó de manera explícita que Canadá no fue informado con antelación sobre los ataques militares coordinados entre fuerzas estadounidenses e israelíes contra territorio iraní. "No se nos pidió participar, y no habríamos estado en condiciones de emitir un juicio que cumpliera con nuestros estándares si se nos hubiera solicitado", declaró el mandatario canadiense durante una conferencia de prensa.
El primer ministro añadió que, aunque corresponde a Estados Unidos e Israel determinar la legalidad de sus acciones, estas operaciones parecen incompatibles con el derecho internacional, particularmente con la prohibición del uso de la fuerza establecida en la Carta de las Naciones Unidas.
Contexto del conflicto y expansión regional
Los ataques se produjeron después del estancamiento de las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán, y desde entonces la situación se ha escalado peligrosamente:
- La guerra se ha extendido más allá de las fronteras de Irán
- Se han registrado ataques iraníes contra Estados del golfo Pérsico como Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Qatar
- Embajadas estadounidenses en Arabia Saudí y Kuwait han sido objetivo de ataques
- Washington ha cerrado sus misiones diplomáticas en toda la región
La amenaza nuclear iraní sigue existiendo, pero Carney enfatizó que la respuesta militar se realizó sin involucrar adecuadamente a la ONU ni consultar con los aliados tradicionales de Estados Unidos.
Llamado a la desescalada y respeto al derecho internacional
El primer ministro canadiense hizo un llamado urgente para reducir la escalada de las hostilidades en la región. "Canadá pide una rápida desescalada de las hostilidades y está dispuesto a ayudar a alcanzar este objetivo", afirmó Carney.
Previamente, el mandatario había pedido calma en Oriente Medio y había subrayado que todos los países involucrados deben respetar las normas internacionales de intervención, incluyendo específicamente a Estados Unidos e Israel.
A pesar de sus críticas al procedimiento, Carney reconoció que Canadá apoya el objetivo de "impedir que Irán obtenga armas nucleares y que su régimen siga amenazando la paz y la seguridad internacionales", aunque insistió en que los métodos deben ajustarse al marco legal internacional.
La posición de Carney refleja una creciente preocupación entre aliados occidentales sobre los procedimientos unilaterales en conflictos internacionales y la erosión de los mecanismos de consulta multilateral que han caracterizado las relaciones internacionales en décadas recientes.
