Diálogo Discreto Entre México y Perú Busca Reconciliación Diplomática
El nuevo presidente interino de Perú, José María Balcázar, ha iniciado un "diálogo discreto" con el gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con el objetivo de analizar la posibilidad de restablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, las cuales fueron rotas por decisión del gobierno peruano en noviembre pasado.
Contexto de la Ruptura y el Nuevo Enfoque
La ruptura de relaciones se produjo después de que la exprimera ministra de Pedro Castillo, Betssy Chávez, se refugiara en la Embajada de México en Lima el 3 de noviembre, solicitando asilo político. Perú acusó a México de interferir en sus asuntos internos, lo que llevó a la declaración de persona non grata a Sheinbaum por parte del Congreso peruano.
Balcázar, un izquierdista de 83 años y exmagistrado de la Corte Suprema, asumió el cargo el 19 de febrero tras la destitución de José Jerí. Con un mandato de apenas cinco meses, hasta el 28 de julio, sus prioridades incluyen:
- Garantizar la tranquilidad y transparencia de las elecciones generales de abril.
- Enfrentar el agudo problema de criminalidad en el país.
- Manejar la transición gubernamental.
Sin embargo, ha mostrado apertura para recomponer la relación con México, dado su perfil ideológico afín a Sheinbaum.
Obstáculos y Posibles Soluciones
El principal escollo para la reconciliación es el asilo de Betssy Chávez. Analistas peruanos, como la internacionalista María Zuluaga, sugieren que Balcázar podría otorgar un salvoconducto para que Chávez salga de la embajada y viaje a México, una medida más "digerible" para el Congreso que una reactivación completa de relaciones.
El canciller peruano, Hugo de Zela, ratificado por Balcázar, ha señalado que México debe comprometerse a no interferir en la política peruana. Por su parte, Sheinbaum ha afirmado que la iniciativa debe venir de Perú, ya que fue este país el que rompió relaciones.
Desafíos Políticos Internos
Balcázar enfrenta un Congreso unicameral hostil, donde una eventual reanudación de relaciones con México no sería bien vista. El politólogo Carlos Meléndez destaca que, con poco tiempo y múltiples frentes, es improbable que Balcázar priorice este tema, aunque podría avanzar en el salvoconducto.
Además, la inestabilidad política peruana es evidente: Balcázar es el octavo presidente en diez años, reflejando una atomización partidista y amplias facultades legislativas para destituir gobernantes.
Herencia de AMLO y Perspectivas Futuras
El conflicto tiene raíces en la administración de Andrés Manuel López Obrador, quien nunca reconoció a Dina Boluarte como presidenta de Perú y apoyó a Pedro Castillo. Sheinbaum ha heredado esta tensión, pero mantiene una postura cautelosa.
En política exterior, Perú enfrenta presión de Washington para reducir relaciones con China, lo que añade complejidad. Balcázar ha descartado, por ahora, otorgar un indulto a Castillo, quien sigue encarcelado.
En resumen, el "diálogo discreto" entre México y Perú marca un intento de reconciliación, pero con obstáculos significativos y un contexto político volátil que limitan las expectativas a corto plazo.
