Estados Unidos considera a Díaz-Canel un freno para el diálogo con Cuba
El gobierno de Estados Unidos, durante la administración de Donald Trump, identificó al presidente cubano Miguel Díaz-Canel como un obstáculo significativo para impulsar reformas en la isla durante las negociaciones bilaterales sobre un posible alivio de sanciones. Según informó este miércoles el diario Miami Herald, fuentes estadounidenses incluso abogaron por su destitución para facilitar el proceso.
Revelaciones de la cumbre de Caricom
Esta postura fue transmitida por asesores del secretario de Estado Marco Rubio a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y delfín de Raúl Castro, en una reunión mantenida en los márgenes de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) en San Cristóbal y Nieves a finales de febrero. Una fuente anónima citada por el medio detalló que la Administración Trump creía que podría ser necesario sacar del poder a Díaz-Canel para que tuvieran éxito las conversaciones entre ambas naciones.
Las negociaciones buscaban flexibilizar las sanciones estadounidenses a cambio de reformas económicas y políticas en Cuba. Sin embargo, la fuente destacó que los representantes estadounidenses veían al presidente cubano como un impedimento para alcanzar acuerdos sustanciales.
Contexto de presión económica y política
Cuba enfrenta actualmente uno de los momentos de mayor presión económica en décadas, exacerbado por el incremento de las sanciones de Washington durante el mandato de Trump. Además, la intervención estadounidense en Venezuela, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y el corte del suministro de crudo venezolano a la isla, elevó aún más la tensión sobre la nación caribeña.
Tras las conversaciones en San Cristóbal y Nieves, un diplomático cubano anónimo relató al Herald que Rubio "dejó claro" que "las discusiones con el Gobierno de La Habana estaban muy avanzadas", pero "no querían tener nada que ver con la prolongación del régimen". Esta declaración subraya la percepción estadounidense de que el liderazgo de Díaz-Canel representa una continuidad del sistema castrista.
El poder bajo la sombra de los Castro
Miguel Díaz-Canel asumió la presidencia de Cuba en 2018 y sustituyó a Raúl Castro, hermano de Fidel Castro, como líder del Partido Comunista de Cuba en 2021. Es considerado una figura muy cercana a la familia Castro, a la que el Gobierno estadounidense sigue viendo como la verdadera tomadora de decisiones en la isla.
No obstante, la situación en Cuba ha empeorado notablemente desde la toma de posesión de Díaz-Canel, caracterizándose por:
- Una inflación descontrolada que erosiona el poder adquisitivo de los ciudadanos.
- Una crisis de combustible que paraliza sectores clave de la economía.
- Una escasez extrema de suministros básicos, incluyendo alimentos y medicinas.
Estas condiciones han mantenido un flujo constante de ciudadanos cubanos hacia otros países en los últimos años, reflejando el descontento social y las dificultades económicas. La postura de Estados Unidos, al señalar a Díaz-Canel como un freno para las reformas, añade una capa adicional de complejidad a las ya tensas relaciones bilaterales y al futuro político de la isla.
