EU destruye 16 buques iraníes en el estrecho de Ormuz; Trump amenaza con misiles
EU hunde 16 buques iraníes; Trump amenaza con misiles

Estados Unidos destruye 16 buques iraníes en un solo día en el estrecho de Ormuz

En una escalada significativa del conflicto que ya lleva once días, el Comando Central de Estados Unidos confirmó la destrucción de dieciséis embarcaciones iraníes que transportaban minas en las inmediaciones del estratégico estrecho de Ormuz. Este paso militar convierte a la zona en el principal escenario de enfrentamientos entre las dos potencias, marcando un punto de inflexión en la tensión bélica.

Trump amenaza con replicar táctica del Caribe en Oriente Medio

El presidente estadounidense, Donald Trump, utilizó su plataforma en Truth Social para lanzar una advertencia contundente. Amenazó con emplear la misma tecnología y capacidad de misiles que ha desplegado en el Caribe contra presuntas lanchas de narcotraficantes, esta vez para "eliminar permanentemente" cualquier barco que intente minar el estrecho de Ormuz.

"Utilizaremos la misma tecnología y capacidad de misiles desplegada contra los narcotraficantes para eliminar permanentemente cualquier barco o buque que intente minar el estrecho de Ormuz. Serán reprimidos con rapidez y violencia. ¡Cuidado!", escribió el mandatario republicano en su publicación.

Contexto de la ofensiva militar estadounidense

Desde septiembre de 2025, las fuerzas armadas de Estados Unidos han mantenido una ofensiva constante contra embarcaciones en el Caribe, principalmente aquellas procedentes de Venezuela. Trump equiparó explícitamente esta estrategia con la situación en Oriente Medio, señalando que se aplicaría para "eliminar de forma permanente" cualquier amenaza en el estrecho de Ormuz.

El presidente añadió una advertencia directa a Irán: "Si (Irán) ha puesto minas, y no tenemos informes de que así sea, y no las retira, las consecuencias militares alcanzarán niveles nunca vistos".

Postura oficial de la Casa Blanca y la Marina estadounidense

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que la guerra concluirá "cuando el presidente Trump lo decida", reafirmando el control ejecutivo sobre las operaciones militares. Paralelamente, la Marina de Estados Unidos rechazó formalmente las solicitudes de la industria naviera internacional para proporcionar escoltas militares a través del peligroso estrecho de Ormuz, aumentando la preocupación por la seguridad del transporte marítimo global.

Irán niega acusaciones y critica a Estados Unidos

El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, respondió con firmeza a las acusaciones estadounidenses. Negó categóricamente que su país hubiera planeado ataques preventivos contra fuerzas de Estados Unidos antes del ataque del 28 de febrero.

"La afirmación de que Irán planeaba atacar a Estados Unidos o a las fuerzas estadounidenses, ya fuera de forma preventiva o anticipatoria, es una mentira absoluta y descarada", aseguró el diplomático iraní.

Araqchi describió la ofensiva estadounidense-israelí, denominada "Operación Error Épico", como "una aventura fallida diseñada por Israel y pagada por los estadounidenses de a pie". Además, acusó a Estados Unidos de difundir datos falsos "para manipular los mercados" y advirtió que esta estrategia no los protegerá "del tsunami inflacionario que han impuesto a los estadounidenses".

Impacto económico y réplicas regionales

El canciller iraní enumeró el severo impacto económico de las ofensivas, afirmando que "los mercados se enfrentan al mayor déficit de la historia: mayor que el embargo petrolero árabe (1973), la Revolución Islámica de Irán (1979) y la invasión de Kuwait (por Irak, en 1990) juntos".

Desde Israel, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, declaró que su país no busca "una guerra interminable" y que el conflicto concluirá cuando se consulte con Estados Unidos el momento apropiado para ponerle fin. Sin embargo, la Guardia Revolucionaria iraní respondió de inmediato con una postura firme: "Será Irán quien determine el fin de la guerra".