En el marco de las constantes tensiones entre Estados Unidos y México, el Departamento de Estado ha iniciado una revisión de los 53 consulados mexicanos, según un reporte de CBS News. La medida, que podría derivar en el cierre de algunas sedes diplomáticas, se basa en acusaciones de que estos consulados estarían involucrados en actividades políticas vinculadas al proceso interno estadounidense. El secretario de Estado, Mario Rubio, consideraría esta opción, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum ha negado rotundamente tales afirmaciones.
Reacción de la presidenta Sheinbaum
Sheinbaum declaró a media semana que no se ha recibido ninguna notificación oficial sobre dicha revisión, y calificó la idea como “completamente falsa”. Afirmó: “No estamos de acuerdo… Eso es absolutamente falso”. Sin embargo, existen antecedentes que podrían haber alimentado las sospechas estadounidenses.
Antecedentes de las tensiones
En mayo de 2025, el presidente Trump impulsó una propuesta para aplicar un impuesto del 3.5 por ciento a las remesas, lo que representaría una pérdida de 2,250 millones de dólares anuales para México. Sheinbaum respondió haciendo un llamado a los connacionales en Estados Unidos para que enviaran cartas y correos electrónicos a los senadores, advirtiendo que, de ser necesario, “nos vamos a movilizar”.
Otro precedente fue el libro de Peter Schweizer, promovido por Trump en enero de 2026, titulado “El golpe de Estado invisible”, donde se acusa al gobierno mexicano y a Morena de usar la migración masiva como arma política. La Secretaría de Relaciones Exteriores rechazó estas acusaciones calificándolas de “falsedades carentes de sustento”.
Recomendaciones finales
Frente a este escenario, se sugiere a Palacio Nacional evitar sugerir movilizaciones que puedan generar sospechas de intervencionismo, ya que, como dice el refrán, “están viendo que el niño es risueño y todavía le hacen cosquillas”. La situación diplomática requiere mesura para no exacerbar las tensiones bilaterales.



