Cinco países europeos acusan a Rusia de asesinar a Alexei Navalni con toxina de rana venenosa
En un comunicado conjunto emitido este sábado, Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos han acusado formalmente a Rusia de asesinar al crítico del Kremlin Alexei Navalni utilizando la toxina epibatidina, proveniente de ranas venenosas dardo de Sudamérica. Los análisis de muestras del cuerpo de Navalni, fallecido en febrero de 2024 en una colonia penal del Ártico ruso, confirmaron de forma concluyente la presencia de esta sustancia, que no existe de manera natural en territorio ruso.
Respuesta de Moscú y rechazo a las acusaciones
El Gobierno ruso ha desestimado estas afirmaciones calificándolas como un engaño propagandístico occidental, según reportó la agencia estatal TASS. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, declaró que todas estas acusaciones son mera propaganda destinada a desviar la atención de los urgentes asuntos occidentales. Además, la embajada rusa en Londres cuestionó la credibilidad de la información, preguntando qué clase de persona se creería esta tontería sobre una rana.
Patrón de comportamiento y antecedentes de envenenamientos
Reino Unido ha señalado que este envenenamiento demuestra un patrón de comportamiento alarmante por parte de Rusia. Este país llevó a cabo una investigación pública sobre el envenenamiento en 2018 del agente doble ruso Sergei Skripal con el agente nervioso Novichok, concluyendo el año pasado que el presidente Vladimir Putin debió haber ordenado el ataque. En contraste, Rusia sostiene que Navalni murió por causas naturales, aunque los aliados europeos destacan la alta toxicidad de la epibatidina y los síntomas reportados.
Detalles sobre la muerte de Navalni y contexto internacional
Alexei Navalni, líder de la oposición rusa, falleció en una colonia penitenciaria del Ártico en febrero de 2024, tras ser declarado culpable de extremismo y otros cargos, los cuales él siempre negó. Su muerte se anunció minutos antes de la inauguración de la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2024, evento que realizó un ajuste de horario para permitir la participación de su viuda, Yulia Navalnaya, quien exigió que Putin rindiera cuentas. El comunicado europeo, emitido casi exactamente dos años después de su muerte, argumenta que Moscú tenía los medios, el motivo y la oportunidad de administrar el veneno mientras Navalni estaba recluido.
Reacciones y silencio sobre metodología de análisis
El Gobierno británico se negó a comentar cómo se obtuvieron las muestras del cuerpo de Navalni o dónde se analizaron, en respuesta a una consulta de Reuters. Sin embargo, la ministra de Asuntos Exteriores, Yvette Cooper, afirmó que científicos del Reino Unido trabajaron con nuestros socios europeos para esclarecer la verdad sobre este caso. El portavoz de la embajada rusa criticó la acción de los aliados europeos, describiéndola como una burla a los muertos en lugar de una búsqueda genuina de justicia.
Con información de Reuters y AFP, este caso continúa generando tensiones diplomáticas entre Europa y Rusia, resaltando las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y la soberanía internacional.