Guatemala pone fin a histórico convenio médico con Cuba
El gobierno de Guatemala ha decidido formalmente no renovar el convenio de cooperación médica que mantenía con Cuba desde hace 27 años, según confirmó este martes la cancillería guatemalteca a la agencia AFP. Este acuerdo, que se inició en 1998 para atender a las víctimas del devastador huracán Mitch, permitía a médicos y enfermeras cubanos trabajar en las áreas más apartadas y empobrecidas del país centroamericano.
Fin de una era de cooperación internacional
El ministerio de Salud guatemalteco remitió a la embajada de Cuba la decisión de "no renovar" el convenio, indicando que los servicios de los profesionales cubanos "han alcanzado su término o finalizará" según un calendario establecido. En su momento de mayor despliegue, la brigada médica cubana en Guatemala contaba con 412 trabajadores especializados en oftalmología, pediatría, epidemiología y medicina interna, distribuidos en 16 de los 22 departamentos del país.
El personal cubano será sustituido de manera escalonada con "recurso humano nacional", según especifica el documento oficial, aunque no se ha proporcionado una fecha concreta para la transición completa. Esta decisión marca el fin de una colaboración que había sido particularmente valorada en las regiones más vulnerables de Guatemala, donde el 59% de los 18.7 millones de habitantes vive en condiciones de pobreza.
Contexto internacional y reacciones
Hasta el año pasado, Cuba mantenía desplegados aproximadamente 24 mil médicos y enfermeras en 56 países como parte de su estrategia de cooperación internacional, un programa que Estados Unidos ha criticado frecuentemente como un intento del gobierno cubano de mejorar su imagen en el exterior. En Guatemala, sin embargo, la brigada médica cubana contaba con el respaldo de numerosos grupos humanitarios, indígenas, campesinos y sociales, quienes reconocían su labor en las zonas de mayor necesidad.
La cancillería guatemalteca enfatizó que la decisión responde a un proceso planificado de sustitución con profesionales locales, aunque no detalló los plazos específicos ni el mecanismo de transición. Este movimiento ocurre en un contexto regional donde varios países han reevaluado sus acuerdos de cooperación médica con Cuba en los últimos años.
La despedida de los médicos cubanos representa un cambio significativo en el panorama sanitario de Guatemala, especialmente para las comunidades rurales e indígenas que durante décadas dependieron de estos servicios. El gobierno guatemalteco ahora enfrenta el desafío de garantizar que la cobertura médica en estas zonas vulnerables no se vea afectada durante el proceso de transición hacia un sistema completamente nacional.