Israel intensifica ofensiva aérea contra Irán con sexto día consecutivo de bombardeos
La guerra entre Israel e Irán ha entrado en una nueva fase crítica con la ejecución de la duodécima oleada de ataques aéreos desde que comenzó la ofensiva el pasado sábado. Durante la madrugada y primeras horas de este jueves, se registraron nuevas explosiones en Teherán, la capital iraní, marcando el sexto día consecutivo de enfrentamientos directos entre ambas naciones.
Balance trágico: 1,230 víctimas mortales confirmadas
Según datos divulgados por la Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos, una agencia pública iraní encargada de registrar a las víctimas del conflicto, el número de personas fallecidas por los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos contra Irán ha alcanzado la cifra de 1,230. El reporte, difundido por medios oficiales del país, especifica que esta cifra corresponde a los cuerpos que han sido enterrados hasta el 4 de marzo de 2026.
Las autoridades iraníes advierten que este balance provisional podría cambiar significativamente debido a las enormes dificultades para verificar información en distintas zonas del país, especialmente en áreas donde los combates han sido más intensos y la infraestructura de comunicaciones ha quedado severamente dañada.
Nuevos bombardeos en la capital iraní
La agencia iraní Tasnim informó que las defensas antiaéreas del país se activaron alrededor de las cinco de la mañana de este jueves, mientras que medios regionales reportaron múltiples detonaciones en distintos puntos de Teherán. La cadena catarí Al Jazeera también confirmó al menos dos ataques directos contra la capital iraní durante las primeras horas del día.
Aunque las Fuerzas de Defensa de Israel no confirmaron de inmediato una operación en ese momento específico, horas después difundieron imágenes de bombardeos contra sistemas de misiles y defensa iraníes en las ciudades de Isfahan y Qom, demostrando la amplitud geográfica de la ofensiva.
Operación militar a gran escala
De acuerdo con una fuente militar citada por el propio Ejército israelí, cerca de 90 aviones de combate participaron en la última operación y lanzaron aproximadamente 200 municiones contra unos 40 objetivos estratégicos ubicados principalmente en Teherán. Entre los blancos alcanzados se encuentran:
- Instalaciones militares de alto valor estratégico
- Sedes de la Guardia Revolucionaria iraní
- Almacenes de armamento y municiones
- El cuartel general de una unidad especial del Ejército iraní en la provincia de Alborz
- Una sede de la fuerza paramilitar Basij vinculada a la fuerza Quds
- Un centro de mando de las fuerzas de Seguridad Interna iraníes
Las autoridades israelíes señalaron además que fueron atacados varios edificios que, según su versión, eran utilizados para fabricar o almacenar armas de diverso tipo, incluyendo misiles de largo alcance.
Denuncias de ataques a infraestructura civil
El gobierno iraní ha presentado una contranarrativa significativa, asegurando que los bombardeos israelíes no se han limitado a objetivos militares. La portavoz gubernamental Fatemeh Mohajerani afirmó categóricamente que los ataques han impactado también instalaciones civiles de importancia crítica.
Según sus declaraciones oficiales, hasta el momento han sido afectados:
- 20 centros educativos de distintos niveles
- 11 hospitales con capacidad de atención masiva
- 6 centros de emergencia médica
- 7 instalaciones de la Media Luna Roja iraní
- 14 centros médicos y clínicas de salud
Estas cifras no han podido ser verificadas de manera independiente por periodistas internacionales u organizaciones humanitarias debido a las severas restricciones de acceso a varias zonas del país, así como a la interrupción casi total del servicio de internet que dificulta enormemente la comunicación con el exterior y la verificación cruzada de información.
Complicaciones para la verificación independiente
La situación informativa sobre el conflicto se ha vuelto particularmente compleja debido a las restricciones impuestas por las autoridades iraníes al acceso a internet y a las zonas de conflicto. Esta limitación tecnológica y logística ha creado un vacío informativo que dificulta establecer con precisión el alcance real de los daños, el número exacto de víctimas y la naturaleza específica de los objetivos atacados.
La interrupción del servicio de internet no solo afecta la comunicación con el exterior, sino también la coordinación de esfuerzos humanitarios dentro del país, complicando aún más la atención a las víctimas y la evaluación precisa de las necesidades más urgentes de la población civil afectada por los combates.
