Israel planeó desde noviembre el asesinato del líder supremo iraní Ali Jamenei
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, reveló este jueves que el gobierno israelí tomó la decisión en noviembre de asesinar al líder supremo de Irán, Ali Jamenei, con la operación programada inicialmente para mediados de 2026. Sin embargo, el plan se adelantó a enero tras las protestas que estallaron en Irán, cuando Israel temía un ataque inminente contra sus intereses y los de Estados Unidos en Oriente Medio.
Detalles de la operación y contexto del conflicto
Katz declaró al canal de noticias israelí N12 TV que en noviembre se reunió con el primer ministro Benjamin Netanyahu en un foro muy restringido, donde se fijó el objetivo de eliminar a Jamenei. El plan fue compartido posteriormente con Washington, coordinando la campaña aérea conjunta que comenzó el sábado y que ha desencadenado una guerra regional. Jamenei fue asesinado en las primeras horas de esta ofensiva, marcando el primer asesinato de un líder de un país mediante un ataque aéreo.
La campaña aérea, que se acerca al final de su primera semana, ha provocado una escalada de violencia, con ataques iraníes en Israel, el Golfo e Irak, e incursiones israelíes contra Hezbolá en el Líbano. Israel ha declarado que su objetivo es eliminar la amenaza existencial que representa el programa nuclear y el proyecto de misiles balísticos de Irán, buscando un cambio de régimen. Hasta ahora, los gobernantes iraníes no han mostrado señales de querer renunciar al poder.
Respuesta de Estados Unidos y apoyo a grupos kurdos
Por otro lado, el expresidente estadounidense Donald Trump expresó este jueves su respaldo a una ofensiva de fuerzas kurdas en Irán, en apoyo a la guerra que libran Estados Unidos e Israel contra la República Islámica. En una entrevista con la agencia Reuters, Trump señaló: "Es estupendo que quieran hacer eso, yo estaría totalmente a favor", aunque declinó especificar si su país proporcionaría apoyo aéreo a los combatientes kurdos.
Desde el inicio de la guerra el sábado, Irán ha atacado a grupos kurdos iraníes en la región autónoma del Kurdistán en Irak, acusándolos de servir a los intereses occidentales e israelíes. Estos grupos apoyan la lucha por una mayor autonomía en Irán, lo que enfurece al régimen islámico y a otros opositores, incluidos defensores de la monarquía que abogan por la integridad territorial.
Aunque históricamente los kurdos han tenido menos conflictos con el Estado iraní que sus homólogos en Irak, Turquía y Siria, los kurdos iraníes son uno de los pocos grupos armados y organizados de oposición en la nación persa. Según expertos, podrían ayudar potencialmente a fuerzas especiales a infiltrarse y desestabilizar a la República Islámica, añadiendo otra capa de complejidad a este conflicto en expansión.



