Fallece Antonio Tejero, líder del fallido golpe de Estado de 1981 en España
Muere Antonio Tejero, líder del golpe de 1981 en España

Fallece Antonio Tejero, figura central del intento golpista de 1981 en España

El teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina, quien lideró el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 contra la incipiente democracia española, ha fallecido a los 93 años de edad. Su representante legal confirmó la noticia a través de la red social X, expresando: "Que Dios le dé la paz que los hombres le han negado".

Coincidencia histórica con la desclasificación de documentos

El deceso se produjo el mismo día en que el gobierno de izquierda de Pedro Sánchez hizo públicos documentos oficiales sobre el intento de golpe que habían permanecido clasificados durante 45 años. Esta sincronía temporal ha generado un renovado interés en uno de los episodios más convulsos de la transición democrática española.

En la memoria colectiva de España permanece indeleble la imagen de Tejero ingresando pistola en mano al Congreso de los Diputados al mando de aproximadamente 200 hombres. Este acto ocurrió apenas seis años después de la muerte del dictador Francisco Franco, cuando la nación intentaba consolidar su rumbo democrático.

Contexto histórico y consecuencias del fallido golpe

Según las propias declaraciones de Tejero, el intento golpista se ejecutó "en nombre del rey", refiriéndose a Juan Carlos I. Sin embargo, el monarca, en un histórico discurso televisado durante la madrugada luciendo el uniforme de capitán general, llamó al orden a los militares sublevados y se consolidó como un pilar fundamental de la joven democracia.

Este evento representó una prueba decisiva para la solidez de la Constitución española, que había sido redactada apenas tres años antes. Las consecuencias para Tejero fueron severas:

  • Expulsión definitiva del cuerpo militar
  • Condena a 36 años de prisión por el delito de rebelión militar
  • Libertad condicional tras cumplir 13 años de condena, en 1996

Vida posterior y legado controvertido

Tras su salida de prisión, Tejero vivió sus últimos años en relativa oscuridad, complementando su pensión con la venta de cuadros a sus seguidores. Estuvo casado con una maestra de escuela, con quien tuvo seis hijos: tres hijas y tres varones.

Aunque mantuvo un perfil público bajo, en sus escasas apariciones mediáticas afirmó que "volvería a actuar" de la misma manera si se presentara nuevamente la situación. Su figura permanece como un símbolo divisivo en la historia contemporánea española, representando tanto la resistencia al cambio democrático como los riesgos que enfrentó la transición política.