Netanyahu insinúa fallecimiento de líder supremo iraní tras ofensiva militar conjunta
En medio de una escalada bélica sin precedentes, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, generó conmoción internacional al afirmar que existen "muchas señales" de que el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, "ya no está con nosotros". Las declaraciones se produjeron durante la noche del sábado, mientras continúan los bombardeos y ataques cruzados entre las fuerzas israelíes, estadounidenses e iraníes.
Ofensiva militar coordinada y objetivos estratégicos
La crisis se desató en la madrugada del sábado cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques coordinados contra instalaciones militares y figuras de alto rango en territorio iraní. Según fuentes cercanas a la operación, Jamenei habría sido uno de los blancos iniciales de esta ofensiva, aunque las autoridades israelíes reconocieron no contar con confirmación oficial sobre su posible fallecimiento.
Netanyahu sostuvo que Israel había destruido el complejo donde se encontraba el líder iraní y declaró: "Hay muchas señales de que este tirano ya no está con nosotros". Sin embargo, evitó confirmar de manera definitiva su muerte, señalando que la operación requiere "paciencia" y que "durará tanto como sea necesario".
Irán rechaza categóricamente las afirmaciones
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmail Baghaei, desmintió rotundamente las declaraciones de Netanyahu. "El presidente y el líder supremo de Irán están sanos y salvos. El sistema de gobierno iraní está funcionando", aseguró a medios estadounidenses.
La ausencia de imágenes recientes de Jamenei ha alimentado especulaciones, pese a que la televisión estatal iraní había anticipado un posible mensaje público. Hasta el cierre de esta edición, no se había difundido ningún video que confirmara su estado actual.
Respuesta militar iraní y ataques cruzados
Irán calificó la ofensiva como "injustificada e ilegal" y respondió con el lanzamiento de misiles contra Israel y varios países del Golfo considerados aliados de Washington. Se reportaron explosiones en:
- Abu Dabi y Dubái
- Un centro de servicios vinculado a la Quinta Flota estadounidense en Baréin
Catar aseguró haber interceptado los misiles dirigidos a su territorio, mientras que un alto mando de la Guardia Revolucionaria, Ebrahim Jabbari, advirtió que hasta ahora solo se habían empleado "misiles de desecho" y que nuevas capacidades serían reveladas.
Impacto humano y consecuencias regionales
En territorio iraní, las explosiones generaron escenas de pánico generalizado. Residentes de distintas ciudades buscaron refugio y retiraron a sus hijos de las escuelas ante el temor de nuevos bombardeos. "Tenemos miedo, estamos aterrorizados. Mis hijos tiemblan, no tenemos adónde ir, moriremos aquí", declaró Minou, madre de dos hijos, desde Tabriz.
Fuentes cercanas al sistema gobernante iraní señalaron la muerte de altos mandos militares, entre ellos:
- El ministro de Defensa, Amir Nasirzadeh
- El comandante de la Guardia Revolucionaria, Mohammed Pakpour
Medios estatales también informaron que 40 personas murieron en un ataque contra una escuela, aunque estas versiones no han podido ser verificadas de forma independiente.
Diplomacia fracturada y repercusiones económicas
La confrontación reduce drásticamente las posibilidades de una salida diplomática a la disputa nuclear entre Teherán y Occidente. Las aerolíneas internacionales cancelaron vuelos en la región y los mercados energéticos reaccionaron con volatilidad extrema.
Jorge León, director de análisis geopolítico de Rystad Energy, advirtió: "Si no vemos señales de distensión durante el fin de semana, las primas de riesgo podrían seguir impulsando el precio del Brent entre 10 y 20 dólares por barril el lunes".
Coordinación internacional y justificación de los ataques
Según la Oficina del Primer Ministro israelí, Netanyahu conversó telefónicamente con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La presidencia estadounidense señaló que los ataques buscan neutralizar lo que considera una amenaza para su seguridad y evitar que Irán desarrolle armas nucleares.
Ante las críticas internacionales por su campaña militar, Netanyahu prometió: "Esta guerra conducirá a una paz verdadera", aunque la escalada actual parece alejar cada vez más esa posibilidad en el corto plazo.
