Roberto Velasco Asume el Cargo de Canciller con Enfoque en T-MEC y Cuba
En su primer mensaje dirigido a los trabajadores y diplomáticos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el nuevo canciller Roberto Velasco Álvarez asumió formalmente el cargo, destacando los retos internacionales que enfrenta México e instando a una colaboración basada en una diplomacia leal, patriótica y disciplinada.
Prioridades Claras en la Agenda Exterior
Velasco enumeró las principales prioridades de la agenda mexicana, que incluyen:
- La protección de los connacionales en el extranjero.
- El impulso económico, con especial énfasis en el respaldo a la negociación del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
En sus palabras: "Con nuestros socios de América del Norte de Estados Unidos y Canadá esto se traduce en respaldar desde la perspectiva política, el proceso de revisión del T-MEC, para que continúe siendo un motor de desarrollo y crecimiento para nuestro país y en mantener una cooperación en materia de seguridad, cimentada en la confianza mutua y la responsabilidad compartida sin subordinación".
Solidaridad Firme con Cuba
El canciller, quien sucede a Juan Ramón de la Fuente tras su renuncia, también reafirmó el compromiso de México con Cuba, basado en principios de solidaridad y no intervención. Declaró: "Reafirmaremos nuestros principios, cómo lo hacemos con Cuba desde la solidaridad y no intervención".
Apoyo a los Trabajadores de la Cancillería
Velasco, propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum y ratificado por el Senado de la República, se comprometió a valorar y potenciar el trabajo del personal de la SRE. Enfatizó: "Nuestra tarea no se limita a representar, debemos transformar traducir la diplomacia y prosperidad para el pueblo de México en protección efectiva para quienes están lejos de casa y en oportunidades tangibles para el desarrollo de nuestro país, ese es el mandato... cuenten desde ya con mi absoluto respaldo a su trabajo y mi compromiso pleno de dirigir esta Secretaría con la seriedad y la altura que México necesita y merece".
Este discurso marca el inicio de una nueva etapa en la política exterior mexicana, con un enfoque claro en fortalecer relaciones comerciales y mantener posturas solidarias en el ámbito internacional.



