Rusia y China frenan iniciativa sobre Ormuz en el Consejo de Seguridad de la ONU
Durante una sesión celebrada este jueves en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, los representantes de Rusia y China defendieron con firmeza su decisión de vetar una resolución sobre el estratégico estrecho de Ormuz. Ambos países, en su calidad de miembros permanentes con derecho a veto, rechazaron un texto presentado por seis naciones árabes que buscaba garantizar la seguridad de la navegación en esta crucial vía marítima.
Argumentos contra una resolución "sesgada"
La representante adjunta de asuntos políticos de Rusia, Anna Evstigneeva, fue categórica al señalar que la resolución contenía "una narrativa basada en la confrontación". Según su análisis, cada párrafo del documento presentaba datos incorrectos y una perspectiva parcial que, de haberse aprobado, hubiera significado "carta blanca para una mayor escalada de las tensiones" en la región.
Evstigneeva advirtió que adoptar un documento de esa naturaleza habría proporcionado "un pretexto adicional para aquellas partes que ya están doblegando a los civiles y la infraestructura civil bajo numerosos ataques". En su intervención, la diplomática rusa hizo un llamado a centrarse en "iniciativas objetivas" y prevenir narrativas cortoplacistas dentro del Consejo de Seguridad.
Posición china a favor del diálogo
Por su parte, el representante permanente de China ante la ONU, Fu Cong, explicó que su país toma muy en serio todas las votaciones y decide su posición en función de si la aprobación de una resolución "contribuirá genuinamente a resolver la cuestión y a lograr la paz".
El embajador chino celebró el acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán, así como los esfuerzos de Pakistán como país mediador, considerando que representan "un paso en la dirección correcta hacia la distensión". Cong hizo un llamado a que las partes involucradas mantengan su compromiso para resolver el conflicto por vías diplomáticas y pacíficas.
Contexto de la resolución rechazada
La Asamblea General de la ONU oficializó esta sesión con el objetivo de dialogar sobre la crisis en el Medio Oriente y la situación específica en el estrecho de Ormuz. La resolución vetada había sido presentada por:
- Arabia Saudí
- Baréin
- Emiratos Árabes Unidos
- Jordania
- Kuwait
- Catar
El texto buscaba establecer mecanismos de colaboración mutua para garantizar la seguridad de la navegación en esta vía marítima de importancia global, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
Llamado a la comunidad internacional
Ambas potencias coincidieron en la importancia de "mantener el compromiso con la distensión y evitar la confrontación". El representante chino pidió específicamente a la comunidad internacional que intensifique los esfuerzos "para promover negociaciones para la paz y, de manera inequívoca, estar en contra de cualquier acción que socave el alto el fuego o aumente la confrontación".
Mientras tanto, la diplomática rusa amplió el alcance del debate al afirmar: "Somos partidarios de la libertad de navegación, no solo en el estrecho de Ormuz y sus aguas adyacentes, sino en todos los océanos del mundo". Evstigneeva también mencionó la necesidad de abordar de manera integral problemas como la apertura de corredores para Cuba y Venezuela.
Esta sesión del Consejo de Seguridad refleja las profundas divisiones en el abordaje de los conflictos regionales y subraya los desafíos que enfrenta la comunidad internacional para encontrar soluciones consensuadas en escenarios geopolíticos complejos como el del estrecho de Ormuz.



