Teherán envuelta en humo tras ataques israelíes a depósitos de combustible
Este domingo, el sol prácticamente desapareció en Teherán, donde una densa nube negra cubrió la ciudad tras el ataque israelí a cinco instalaciones de almacenamiento de petróleo. Los residentes, confundidos por la oscuridad repentina, miraban sus relojes y se asomaban a ventanas y azoteas para contemplar un paisaje que muchos describieron como apocalíptico.
Objetivo estratégico: destruir infraestructuras iraníes
El ataque a los depósitos de combustible forma parte de una estrategia coordinada entre Israel y Estados Unidos para destruir las infraestructuras críticas de la República Islámica. En días anteriores, las fuerzas aliadas habían atacado aeropuertos y, específicamente el día anterior, una planta desalinizadora de agua en la isla de Qeshm, de la que dependen treinta pueblos para su suministro hídrico.
La Organización de Protección Ambiental de Irán emitió una alerta urgente, instando a los ciudadanos a permanecer en sus hogares debido a la alta toxicidad del aire y recomendando el uso de mascarillas en espacios públicos. Esta advertencia coincidió con el levantamiento del luto oficial de siete días por la muerte del líder supremo Alí Jamenei, fallecido el pasado sábado 28, al inicio del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Racionamiento de combustible y advertencias internacionales
Los ataques sistemáticos contra depósitos y refinerías han obligado a las autoridades iraníes a implementar medidas de racionamiento estrictas, limitando el suministro de combustible a veinte litros por persona diariamente hasta nuevo aviso.
Paralelamente, el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) emitió una advertencia de seguridad dirigida a la población civil iraní, alertando que las zonas residenciales utilizadas por el régimen para operaciones militares perderían su estatus de protección bajo el derecho internacional y podrían convertirse en objetivos militares legítimos.
Según un comunicado oficial del CENTCOM, las fuerzas iraníes estarían utilizando ciudades como Dezful, Isfahán y Shiraz para el lanzamiento de drones de ataque y misiles balísticos desde áreas densamente pobladas por civiles.
Declaraciones oficiales y balance de víctimas
El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, afirmó categóricamente: "El régimen terrorista de Irán está ignorando flagrantemente las vidas civiles al atacar a nuestros socios del Golfo, mientras compromete la seguridad de su propio pueblo".
Según cifras proporcionadas por las autoridades iraníes, los ataques han causado al menos 1,332 muertes civiles en territorio iraní. En contraste, los ataques iraníes dirigidos contra Israel habrían resultado en al menos diez fallecidos.
Estados Unidos reiteró que, conforme al derecho internacional humanitario, cualquier lugar utilizado con fines militares pierde automáticamente su protección especial y puede ser considerado objetivo militar legítimo. Ante esta escalada, las fuerzas estadounidenses han instado reiteradamente a los ciudadanos iraníes a permanecer en sus hogares y evitar zonas potencialmente conflictivas.



