Pakistán y Afganistán establecen alto el fuego durante festividades de Eid al-Fitr
Los gobiernos de Pakistán y Afganistán anunciaron este miércoles un acuerdo de tregua temporal que regirá durante las celebraciones de Eid al-Fitr, la festividad que marca el final del sagrado mes de Ramadán. Esta medida busca contener la escalada del conflicto fronterizo que ha dejado centenares de muertos en las últimas semanas, según informaron fuentes oficiales de ambas naciones.
Mediación de países islámicos impulsa el cese de hostilidades
El ministro de Información paquistaní, Attaullah Tarar, precisó que la tregua, vigente desde el jueves hasta la medianoche del lunes en horario local, se concretó "a petición de países islámicos amigos", mencionando específicamente a Arabia Saudita, Catar y Turquía como impulsores de la iniciativa diplomática. "Pakistán hizo este gesto de buena fe y de acuerdo con las normas islámicas", declaró el funcionario a través de la red social X.
Sin embargo, Tarar advirtió con firmeza que "en caso de cualquier ataque transfronterizo, ataque con drones o cualquier incidente terrorista dentro de Pakistán, las operaciones se reanudarán de inmediato con mayor intensidad", estableciendo condiciones claras para la frágil paz.
Respuesta afgana y funerales en Kabul
Poco después del anuncio paquistaní, el vocero del gobierno talibán en Afganistán, Zabiullah, confirmó un "cese temporal" de lo que describió como "operaciones defensivas para repeler la injusticia". El alto funcionario afgano también reconoció el papel mediador de Arabia Saudita, Catar y Turquía en las negociaciones.
Mientras se anunciaba la tregua, en Kabul se desarrollaban los funerales de numerosas víctimas del ataque aéreo paquistaní contra un centro de desintoxicación para drogadictos ocurrido el lunes. Bajo una persistente lluvia, voluntarios de la Media Luna Roja afgana transportaron decenas de ataúdes de madera hacia una fosa común excavada por maquinaria pesada en las afueras de la capital.
En el emotivo acto, el ministro del Interior afgano, Sirajuddin Haqqani, declaró ante los presentes: "Hoy fue un día triste. Di mi más sentido pésame a Afganistán, especialmente a las familias de los mártires". Haqqani calificó a los fallecidos como víctimas inocentes atacadas por criminales a pocos días del fin del Ramadán.
Advertencias y preferencia por la diplomacia
El ministro afgano advirtió con determinación: "Nos vengaremos. No fuimos débiles ni estuvimos indefensos. Verán las consecuencias de sus crímenes". No obstante, en un tono más conciliador, Haqqani sugirió que las negociaciones diplomáticas representaban la opción preferida para detener los combates: "No quisimos guerra, pero la situación llegó a esto. Por eso, intentamos resolver los problemas a través de la diplomacia".
Balance trágico y versiones contradictorias
Las autoridades talibanes afirmaron que aproximadamente 400 personas perdieron la vida y más de 200 resultaron heridas en el ataque del lunes contra el centro de desintoxicación, calificándolo como el incidente más mortífero en la reciente escalada de violencia entre los dos países vecinos.
Pakistán, por su parte, negó haber bombardeado deliberadamente el establecimiento y acusó a Kabul de proporcionar refugio a extremistas que posteriormente cometieron atentados en territorio paquistaní, alegación que el gobierno afgano desmintió categóricamente.
Periodistas de la agencia AFP que estuvieron presentes en el lugar durante la noche del lunes y la mañana del martes presenciaron la recuperación de al menos 95 cadáveres de entre los escombros del centro devastado. Jacopo Caridi, director en Afganistán del Consejo Noruego para los Refugiados, organización humanitaria que participó en las labores de rescate, declaró a la AFP: "Por lo que vimos y lo que hablamos con los demás que participaron en la respuesta de emergencia, podemos decir que hubo cientos de muertos y heridos".
La frágil tregua anunciada representa un respiro temporal en un conflicto que ha cobrado un alto costo humano, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la evolución de las tensiones entre estos dos países islámicos.



