Trump amenaza a Irán con ataque militar si fracasan negociaciones nucleares en Omán
Trump amenaza a Irán con ataque si fallan negociaciones en Omán

Trump amenaza a Irán con ataque militar si fracasan negociaciones nucleares en Omán

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán han escalado nuevamente, con el expresidente Donald Trump amenazando con una acción militar a gran escala si las negociaciones en Omán para limitar el programa nuclear iraní no logran un acuerdo. A pesar de que la reunión ha sido calificada como "positiva", persisten desacuerdos fundamentales que podrían desencadenar un conflicto.

Despliegue militar y posiciones irreconciliables

Trump declaró a medios estadounidenses que los iraníes "quieren llegar a un acuerdo", pero advirtió que, en caso contrario, Washington tomaría medidas "muy duras", similares a las de junio del año pasado cuando comenzaron las disputas. Reportes de prensa indican que Trump analiza desplegar un segundo grupo de combate de portaaviones en la región como contingencia ante un posible fracaso de las conversaciones.

Las posiciones de ambas naciones son difíciles de conciliar:

  • Irán condiciona la reducción del enriquecimiento de uranio a la retirada de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
  • Trump exige que Irán renuncie totalmente al enriquecimiento de uranio y frene sus programas de misiles.

Incidente reciente y advertencias cruzadas

Las tensiones han aumentado en las últimas semanas, con un incidente a comienzos de febrero donde fuerzas estadounidenses derribaron un dron iraní que se acercó al portaaviones USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo. Este episodio refleja el clima de confrontación entre ambos países.

Irán, por su parte, ha respondido con advertencias, señalando que respondería contra bases militares estadounidenses en la región si Washington ordena un ataque. Las negociaciones siguen marcadas por la desconfianza mutua y un pulso entre presión militar y diplomacia.

Contexto geopolítico y agenda diplomática

El endurecimiento del discurso de la Casa Blanca ocurre en medio de un reforzamiento militar estadounidense en la zona del Golfo y una agenda diplomática intensa. Esto incluye contactos con aliados regionales y la próxima visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a Washington para discutir la estrategia frente a Irán.

El pulso entre presión militar y negociación diplomática vuelve así al centro de la política exterior estadounidense, con la amenaza de una escalada si las conversaciones no logran un acuerdo. La comunidad internacional observa con preocupación, ya que un fracaso podría tener repercusiones globales en la estabilidad de Medio Oriente.