El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el martes que considera posible alcanzar un acuerdo diplomático con el Gobierno cubano, independientemente de que se produzca o no un cambio de régimen. "Creo que sí", respondió Trump a los periodistas en la Casa Blanca cuando se le preguntó si veía factible un acuerdo con Cuba. "Cuba nos está llamando. Necesitan ayuda. Pero Cuba es una nación fallida. Cuba necesita ayuda, y nosotros se la daremos", agregó.
Reacción desde La Habana
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió el lunes que cualquier acción militar de Estados Unidos contra la isla provocaría un "baño de sangre" con consecuencias incalculables para la paz y la estabilidad regional. "Cuba no representa una amenaza, ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país", escribió en la red social X. Sus declaraciones se produjeron tras un informe de Axios que indicaba que Cuba habría adquirido más de 300 drones militares y discutido planes para atacar la base naval de Guantánamo, buques militares y Cayo Hueso.
Derecho a la legítima defensa
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, sostuvo que Cuba "como toda nación del mundo, tiene derecho a su legítima defensa ante cualquier agresión externa" en virtud de la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional. También denunció que quienes buscan atacar a Cuba utilizan falsos pretextos para justificar sus acciones.
Presión y crisis en Cuba
Cuba enfrenta una presión creciente desde que Estados Unidos cortó sus suministros energéticos tras la detención del presidente de Venezuela, su principal aliado, en enero. En las últimas semanas, el combustible se ha agotado y la electricidad suele estar disponible solo una o dos horas al día. Las tensiones bilaterales se han intensificado con informes de que la fiscalía estadounidense planea imputar al exlíder cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos aviones operados por el grupo humanitario Hermanos al Rescate. De concretarse, esa acusación contra Castro, de 94 años, representaría una escalada significativa de la presión ejercida por la administración Trump, que ha reiterado su visión del Gobierno cubano como corrupto e incompetente, mientras insiste en la necesidad de cambios políticos en la isla.



