La transformación radical de la Suprema Corte bajo el gobierno de la 4T
La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha experimentado una metamorfosis radical en los últimos años, pasando de ser un contrapeso fundamental durante la administración de Andrés Manuel López Obrador a convertirse en una aliada incondicional de la actual presidenta Claudia Sheinbaum. Esta transformación no ha pasado desapercibida en los círculos políticos y académicos, donde se analizan sus profundas implicaciones para el estado de derecho mexicano.
La crítica del PAN: de 'ogro filantrópico' a 'ogro antropófago'
En una entrevista exclusiva celebrada en la Cámara de Diputados, el legislador panista Germán Martínez, doctor en Derecho Constitucional por la Universidad Complutense de Madrid, expresó su preocupación por esta evolución. "No son jueces, son lame faldas de Claudia Sheinbaum", afirmó el también exjefe nacional del PAN, utilizando un lenguaje directo que refleja la tensión política actual.
Martínez retomó el concepto de "ogro filantrópico" que Octavio Paz utilizó para describir al régimen priista en su época de mayor influencia, cuando se presentaba como benefactor y proveedor de asistencia social. Sin embargo, el diputado contrastó esta imagen con la del "ogro antropófago" -término que atribuyó al recordado Carlos Castillo Peraza- que, según su visión, caracteriza al gobierno actual.
"Este ogro antropófago controla todo mejor que el PRI", explicó Martínez. "Tiene tiendas del Bienestar, cajeros del Bienestar. Es un ogro que da, da y da, a cambio de controlar el país. Pero se está comiendo la cola a sí mismo".
La reforma judicial que cambió las reglas del juego
La metamorfosis del máximo tribunal se produjo tras la reforma judicial aprobada por el Congreso a mediados de septiembre de 2024, mediante una mayoría calificada que el oficialismo no obtuvo en las urnas. Este proceso se logró gracias a una sobrerrepresentación avalada por autoridades electorales que, según críticos, han sido domesticadas por el régimen.
Los números son elocuentes: mientras la coalición oficialista (Morena-PT-Verde) obtuvo el 54% de los votos en las últimas elecciones de diputados, actualmente controla el 73% de las curules. En el Senado, les faltaban apenas tres legisladores para alcanzar la mayoría constitucional de dos tercios, brecha que superaron mediante negociaciones y presiones políticas.
Un marcador judicial preocupante
Analistas y medios de comunicación han documentado que, hasta inicios de 2026, la SCJN mantenía un marcador de 7-0 en fallos que validaron reformas o acciones impulsadas por la Cuarta Transformación. A estos pronunciamientos favorables al régimen se suma el controvertido aval que el máximo tribunal dio a la decisión de congelar cuentas bancarias sin orden judicial previa, basándose únicamente en "indicios" de lavado de dinero o financiamiento al terrorismo.
Esta medida ha generado un intenso debate sobre la incertidumbre jurídica que crea y sobre posibles violaciones al derecho a la propiedad, temas que preocupan a especialistas en derecho constitucional y defensores de derechos humanos.
La visión desde Morena: colaboración entre poderes
En contraste con esta perspectiva crítica, Ignacio Mier, coordinador de la bancada de Morena en el Senado, defendió la relación entre los poderes del Estado durante la segunda parte de una entrevista exclusiva. El senador describió una dinámica de colaboración institucional que, según su visión, responde al mandato popular.
"Es normal la colaboración entre Poderes, y más aún cuando compartimos el mismo proyecto en la misma plataforma", afirmó Mier, revelando que los lunes mantiene reuniones -junto con Ricardo Monreal- con la presidenta Sheinbaum, aunque la pasada semana no se realizó por motivos no especificados.
El coordinador morenista aseguró que la relación entre el Senado y la Presidencia no es de sumisión, sino de coordinación constructiva. "Ella es muy receptiva. Es una mujer inteligente, espiritual, disciplinada", describió a Sheinbaum, añadiendo que "tiene que actuar con energía, con firmeza" para conducir al país.
Amistades políticas y lealtades partidistas
Durante la entrevista, Mier abordó también su relación con Adán Augusto López, a quien sucedió anticipadamente como presidente de la Junta de Coordinación Política y jefe de la bancada morenista en el Senado. Ante la pregunta sobre posibles tensiones, el senador respondió con una defensa de los lazos personales en la política.
"Yo soy amigo de mis amigos. Los principios del movimiento nos unen", declaró, extendiendo esta filosofía a sus relaciones con legisladores de otros partidos como Carlos Puente (PVEM), Rubén Moreira (PRI) y Jorge Romero (PAN).
Frente a las acusaciones que enfrentó Adán Augusto López, Mier adoptó una posición cautelosa: "Ni soy juez para buscar delitos ni soy Dios para perdonar pecados. Es mi amigo. Lo respeto y lo quiero", afirmó, añadiendo que si hubiera elementos concretos, ya se habría llamado a comparecer al exfuncionario.
Esta dualidad de perspectivas -la crítica frontal del PAN y la defensa institucional de Morena- ilustra la profunda polarización que caracteriza el debate sobre el papel de la SCJN en el México contemporáneo, un tema que continuará generando controversia en los meses venideros.



