Proponen elevar a rango constitucional la Pensión Mujeres Bienestar de 60 a 64 años
Proponen constitucionalizar Pensión Mujeres Bienestar de 60 a 64 años

Iniciativa busca blindar pensión para mujeres de 60 a 64 años en la Constitución

La senadora Yeidckol Polevnsky, en representación del Partido del Trabajo (PT), presentó una propuesta para elevar a rango constitucional la Pensión Mujeres Bienestar dirigida a mujeres de 60 a 64 años. La iniciativa busca reformar el artículo 4 de la Constitución Política para garantizar este apoyo económico como un derecho social exigible, protegiéndolo de decisiones presupuestales discrecionales y cambios administrativos futuros.

Vulnerabilidad económica en etapa de transición

Polevnsky destacó que las mujeres en este grupo de edad enfrentan una situación de alta vulnerabilidad económica y social. Muchas ya no participan en el mercado laboral formal pero aún no acceden a la pensión universal para personas adultas mayores, lo que las coloca en un periodo de transición marcado por incertidumbre económica, dependencia y riesgo de pobreza.

Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), más del 60% de las mujeres mayores no cuenta con una pensión contributiva, evidenciando una desigualdad estructural persistente que afecta particularmente a este sector de la población.

De programa temporal a derecho constitucional

La legisladora explicó que aunque la presidenta Claudia Sheinbaum implementó un apoyo económico para este grupo, su carácter programático lo deja vulnerable a decisiones presupuestales, cambios administrativos o futuras reorientaciones de política pública. "La ausencia de un respaldo constitucional impide garantizar su continuidad, universalidad y progresividad", subrayó Polevnsky.

La propuesta, respaldada también por las senadoras Geovanna Bañuelos, Ana Karen Hernández, Liz Sánchez y el senador Alberto Anaya Gutiérrez, tiene como objetivos principales:

  • Reconocer constitucionalmente el derecho de las mujeres adultas mayores de 60 a 64 años a recibir una pensión no contributiva
  • Garantizar la permanencia, universalidad, progresividad y no regresividad del apoyo
  • Blindar este derecho frente a recortes presupuestales o cambios de administración
  • Consolidar el apoyo como un derecho social pleno en igualdad de condiciones con otros derechos ya reconocidos

Reconocimiento histórico del trabajo no remunerado

La iniciativa busca también reconocer el valor del trabajo de cuidados no remunerado que históricamente han realizado las mujeres mexicanas. Polevnsky argumentó que la exclusión de las mujeres de los sistemas de seguridad social no es resultado de decisiones individuales, sino de un modelo económico y social que durante décadas las relegó del acceso pleno a derechos laborales.

"Esta reforma constitucional es coherente con nuestra convicción histórica de que el Estado debe estar al servicio de quienes han sido excluidas, invisibilizadas y relegadas por décadas de abandono", afirmó la senadora del PT.

La propuesta representa un esfuerzo por transformar un programa social en un derecho constitucional, asegurando que miles de mujeres que dependen de este ingreso para cubrir necesidades básicas puedan contar con certeza jurídica y protección frente a posibles cambios en las políticas públicas futuras.