La 'Ecoansiedad': La Trampa del Perfeccionismo Verde que Afecta a los Jóvenes
Ecoansiedad: La Trampa del Perfeccionismo Verde en Jóvenes

La Ecoansiedad: Un Fenómeno Creciente que Afecta la Salud Mental de los Jóvenes

La ecoansiedad no es, por sí misma, un trastorno reconocido en los manuales clínicos de psicología o psiquiatría, pero se ha convertido en un fenómeno cada vez más común que impacta significativamente la salud mental. Este malestar afecta especialmente a las personas jóvenes que están altamente sensibilizadas con el medioambiente y las problemáticas ecológicas globales.

La Trampa Psicológica del Perfeccionismo Verde

El doctor Joaquín Mateu Mollá, psicólogo clínico y de la salud de la Universidad Internacional de Valencia, explica que este fenómeno surge de lo que denomina "la trampa psicológica del perfeccionismo verde". Según el experto, se trata de una presión autoimpuesta por cumplir estándares ambientales rígidos e inalcanzables que terminan generando frustración y ansiedad. Paradójicamente, quienes más la padecen son precisamente las personas que más se esfuerzan por evitar el deterioro ambiental y promover prácticas sostenibles en su vida diaria.

El Origen en la Responsabilidad Individual

Mateu señala que parte del problema tiene su origen en campañas históricas como la icónica Crying Indian de 1971, que trasladaron simbólicamente la responsabilidad de la contaminación desde las grandes corporaciones hacia los ciudadanos y su actuar cotidiano. "Campañas como esta desplazaron la responsabilidad de la contaminación desde las grandes corporaciones a los ciudadanos individuales, cuando las empresas son las responsables del 70% o el 80% de la producción de residuos en el mundo", advierte el especialista.

Esta presión genera lo que se conoce como disonancia cognitiva, un concepto desarrollado por el psicólogo Leon Festinger, que describe la incomodidad mental provocada por sostener ideas contradictorias. En este caso específico, por un lado se afirma que el cambio climático es irreversible y, por otro, se promueve la idea de que las acciones individuales pueden revertirlo completamente.

Consecuencias Psicológicas y Físicas

A la disonancia cognitiva se suma la indefensión aprendida, descrita por Martin Seligman, que aparece cuando una persona siente que, haga lo que haga, no podrá cambiar el resultado final. Esta combinación genera frustración, malestar profundo y lo que hoy conocemos como "ecoansiedad".

Por su parte, la doctora Ingrid Vargas Huicochea, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, advierte que esta ansiedad combina síntomas psíquicos y físicos bastante específicos:

  • Estrés persistente y constante
  • Alteraciones significativas en la temperatura corporal
  • Disminución notable de las defensas inmunológicas
  • Aumento considerable del ritmo cardiaco
  • Presencia de pesadillas recurrentes

Los Jóvenes: La Población Más Vulnerable

El fenómeno se observa principalmente en personas de entre los 16 y los 25 años, quienes sienten una profunda incertidumbre sobre el futuro del planeta que habitarán el resto de su vida. Aun realizando acciones concretas como separar basura meticulosamente, ahorrar agua sistemáticamente o promover conductas responsables entre sus conocidos, al no ver cambios tangibles y significativos se sienten impotentes y desesperanzados. Esta situación puede derivar en cuadros clínicos de ansiedad crónica, depresión severa e incluso estrés postraumático relacionado con las preocupaciones ambientales.

Estrategias para Enfrentar la Ecoansiedad

Los especialistas coinciden en que la solución no es dejar de actuar por completo, sino replantear la narrativa y el enfoque con el que enfrentamos estos desafíos ambientales. Mateu recomienda reconocer honestamente que no es posible hacerlo todo perfecto, además de sugerir "sacar al ciudadano de la diana" y entender que existen problemas sistémicos y corporativos de gran escala que requieren soluciones colectivas e institucionales.

Los expertos también sugieren las siguientes estrategias prácticas:

  1. Limitar conscientemente la exposición a noticias alarmistas y redes sociales que intensifican la ansiedad
  2. Practicar regularmente técnicas de meditación y autocuidado emocional
  3. Participar activamente en acciones colectivas comunitarias como reforestación, limpieza de espacios públicos o voluntariado ambiental
  4. Buscar apoyo profesional especializado si los síntomas persisten o se intensifican con el tiempo

El cambio ambiental global es una realidad innegable, pero también lo es la necesidad imperante de cuidar nuestra salud mental mientras enfrentamos estos desafíos ecológicos. Encontrar un equilibrio entre la conciencia ambiental y el bienestar psicológico se ha convertido en un reto fundamental para las nuevas generaciones.