Mala Calidad del Sueño Afecta a Más de la Mitad de la Población Española
Mala Calidad del Sueño Afecta a Más de la Mitad de Españoles

Mala Calidad del Sueño: Un Problema de Salud Pública en España

La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha emitido una alerta contundente con motivo del Día Mundial del Sueño: más de la mitad de la población adulta en España sufre de un descanso insuficiente. Según sus datos, el 56 por ciento de los adultos duerme menos horas de las recomendadas para un descanso saludable, y el 50 por ciento asegura no tener un sueño reparador, siendo las mujeres las más afectadas por este fenómeno.

Consecuencias Graves a Corto y Largo Plazo

Celia García Malo, coordinadora del Grupo de Estudio del Sueño de la SEN, subraya que un sueño de buena calidad es un pilar fundamental para la salud general y esencial para el bienestar físico y mental. "Una mala calidad de sueño tiene consecuencias tanto a corto como a largo plazo", afirma. A corto plazo, la falta de sueño provoca:

  • Dificultades de concentración y rendimiento.
  • Aumento de la irritabilidad, cansancio y somnolencia diurna.
  • Cambios en el estado de ánimo.
  • Incremento del riesgo de accidentes laborales y de tráfico; se estima que alrededor del 30 por ciento de los accidentes de tráfico en España están relacionados con la somnolencia al volante.

Cuando esta deficiencia se mantiene en el tiempo, el riesgo se amplía significativamente, incluyendo:

  1. Obesidad, diabetes e hipertensión arterial.
  2. Alteraciones del colesterol y los triglicéridos.
  3. Enfermedad vascular y patologías neurodegenerativas, como el Alzheimer.
  4. Mayor incidencia de trastornos mentales graves, como la depresión.
  5. Asociación con un mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como los de colon, mama o próstata.

Niños y Adolescentes También Afectados

El problema no se limita a los adultos. La SEN calcula que el 25 por ciento de la población infantil no tiene un sueño de calidad, y solo el 30 por ciento de los niños mayores de 11 años duerme el número adecuado de horas. Esto subraya la urgencia de abordar este asunto desde edades tempranas.

Factores que Contribuyen a la Mala Calidad del Sueño

García Malo señala que los malos hábitos de higiene del sueño están detrás de muchos casos de descanso deficiente. Entre ellos destacan:

  • Empleos sedentarios y escasa actividad física.
  • Consumo de alcohol, tabaco u otras sustancias.
  • Altos niveles de estrés.
  • Uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse.
  • Cenas abundantes y dormitorios poco confortables.
  • Limitada exposición a la luz solar durante el día.

Además, el estilo de vida moderno lleva a muchas personas a sacrificar horas de sueño en favor de actividades de ocio o trabajo. Más del 60 por ciento de los jóvenes en España reconoce restar tiempo al descanso para dedicarlo a otros intereses.

Trastornos del Sueño: Una Realidad Subdiagnosticada

La mala calidad del sueño está estrechamente relacionada con la elevada prevalencia de trastornos del sueño. La SEN estima que más de cuatro millones de personas en España padecen algún trastorno crónico y grave, como:

  • Insomnio.
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Alteraciones del ritmo circadiano.
  • Síndrome de piernas inquietas.

A pesar de esta cifra alarmante, solo alrededor del 10 por ciento de los casos de algunas de estas patologías están correctamente diagnosticados, y menos de un tercio de quienes padecen un trastorno del sueño solicita ayuda profesional.

Llamado a la Acción

García Malo enfatiza la importancia de consultar los problemas de sueño con profesionales de la salud y aboga por cambios estructurales desde el ámbito político y social para abordar este "problema global". "Cada vez más sociedades científicas en nuestro país alzamos la voz para mejorar estos aspectos y poder tener un plan de acción global contra los problemas de sueño", concluye.

La verdadera referencia para saber si tenemos un sueño de calidad, según la especialista, es cómo nos sentimos al despertar. Si nos levantamos con sensación de descanso, energía y bienestar suficientes para afrontar el día, es señal de que el sueño ha sido adecuado. No se trata solo de un número de horas, sino de la calidad del descanso.