El Papanicolaou es una prueba esencial en la salud femenina, pero no es una herramienta universal. A menudo se cree erróneamente que este examen puede detectar el cáncer de ovario, lo cual es falso. Según la Mayo Clinic y la Dra. Mafalda Mercedes Hurtado, Directora Médica de Acceso en Auna Oncolsalud México, el Papanicolaou está diseñado exclusivamente para identificar cambios en el cuello uterino, como el cáncer cervicouterino o la presencia del Virus del Papiloma Humano (VPH). Los ovarios se encuentran en una zona superior, fuera del alcance de esta prueba.
¿Por qué se llama cáncer silencioso?
El cáncer de ovario es conocido como el cáncer silencioso porque sus síntomas suelen confundirse con problemas digestivos comunes. El 80% de las pacientes llegan a consulta en etapas tardías, después de haber visitado a varios médicos con diagnósticos erróneos como colitis o gastritis persistente. La Dra. Hurtado detalla una tríada de señales de alerta: dolor lumbar constante, saciedad temprana y cambios intestinales como estreñimiento o diarrea sin causa aparente. Si la inflamación abdominal ocurre más de 12 veces en un mes, es momento de actuar.
Estudios que sí detectan el cáncer de ovario
El ultrasonido transvaginal es el estudio de primera línea para detectar anomalías en los ovarios. A diferencia del abdominal, permite visualizar con precisión la forma del órgano y detectar masas o tumoraciones sospechosas de forma temprana. Si el médico encuentra algo inusual, se pueden realizar pruebas adicionales como el marcador tumoral CA-125, una tomografía computarizada (TAC) y pruebas patológicas para definir el tipo de cáncer y el tratamiento.
Entre los factores de riesgo se incluyen la edad mayor a 50 años, la mutación de los genes BRCA1 o BRCA2 (presente en el 20-30% de los casos), no haber tenido hijos o haber tenido el primero después de los 35 años, antecedentes familiares de cáncer de mama o de ovario, tabaquismo y sobrepeso. La prevención es clave: detectar la enfermedad en etapas iniciales eleva la sobrevida al 90%.
Tratamientos actuales y calidad de vida
El tratamiento principal en etapas tempranas es la cirugía, a menudo combinada con quimioterapia. En la última década, han surgido terapias dirigidas o target, más específicas para combatir células oncológicas, mejorando el pronóstico incluso en etapas avanzadas. Sin embargo, la Dra. Hurtado insiste en que nada supera el diagnóstico localizado para una resolución definitiva. La información es la mejor herramienta de defensa: conoce la diferencia entre tus estudios ginecológicos y escucha a tu cuerpo ante inflamaciones constantes. No te quedes solo con el Papanicolaou; pregunta a tu médico por la salud de tus ovarios.



