Un grupo de científicos y especialistas en salud pública ha solicitado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) que reevalúe su postura sobre el hantavirus andino (ANDV), tras un brote multinacional vinculado a viajes en crucero que ha reavivado el debate sobre la posible transmisión aérea del virus. Hasta el momento, el brote ha registrado 11 casos confirmados, incluyendo tres fallecimientos.
¿Puede el hantavirus transmitirse por aerosoles?
Actualmente, tanto la OMS como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) sostienen que el hantavirus Andes se transmite mediante contacto “estrecho” y “prolongado”. Sin embargo, los especialistas consideran que estos términos son ambiguos. El contacto cercano podría abarcar desde besar o tocar objetos contaminados hasta inhalar partículas respiratorias expulsadas al hablar, respirar, toser o estornudar.
Linsey Marr, experta en propagación de enfermedades por aerosoles, señaló: “El hecho de que se crea que esa es la principal vía de transmisión de animales a humanos implica que uno puede contraer la enfermedad al inhalar el virus. Eso está bien establecido… la pregunta, entonces, es si una persona infectada está liberando el virus al aire”.
Los hantavirus normalmente se transmiten mediante partículas en aerosol provenientes de heces u orina de roedores infectados. No obstante, en el caso de la variante Andes, los científicos intentan determinar si una persona enferma puede liberar partículas virales capaces de permanecer suspendidas en el aire.
Evidencia científica y antecedentes
Según Marr, aún no existe suficiente información para saber cuánto tiempo podría sobrevivir el virus en partículas respiratorias humanas ni si realmente está presente en saliva o secreciones pulmonares. Por su parte, científicos consultados por la revista BMJ destacaron que hay elementos que fortalecen la hipótesis del contagio por aire, ya que se ha detectado material genético del virus en saliva y muestras respiratorias. Los contagios suelen relacionarse con espacios cerrados, convivencia prolongada y transporte compartido.
Además, la guía de los CDC ya recomienda aislamiento por infecciones transmitidas por aire y protección N95 o superior para el personal médico. La revista BMJ señaló: “Si ya se aplican estas acciones, la OMS debería reconocer explícitamente que existe una transmisión aérea plausible”.
Brotes previos en Argentina
Scientific American recordó que ya existen antecedentes de transmisión entre personas asociados al hantavirus Andes en Argentina. Uno de los casos más estudiados ocurrió entre 2018 y 2019, cuando un brote provocó 34 contagios confirmados y 11 muertes. Los investigadores detectaron que varias personas se infectaron después de asistir a una fiesta de cumpleaños donde convivieron durante 90 minutos con un hombre que presentaba síntomas de fiebre. Posteriormente, los científicos concluyeron que la transmisión “posiblemente” ocurrió mediante inhalación de gotitas o partículas virales en aerosol.
A pesar de ello, los especialistas aclaran que el hantavirus Andes no parece tener la misma capacidad de propagación que el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19.
Llamado a no repetir errores de la pandemia
Para algunos especialistas, el actual brote representa una oportunidad para que las autoridades sanitarias adopten una postura más abierta sobre la posible transmisión aérea de enfermedades infecciosas. La científica Marr advirtió que espera que no se repitan errores ocurridos durante los primeros meses de la COVID-19. “Espero que las autoridades sanitarias no digan (ya que esto ocurrió con la COVID-19) que no se transmite por el aire. Ojalá hayamos aprendido la lección y no nieguen inmediatamente esa vía de transmisión”, afirmó.



