La intensa ola de calor que azota México ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias y meteorológicas. Con temperaturas que superan los 40 grados Celsius en diversas regiones, el riesgo de sufrir emergencias médicas relacionadas con el clima, como un golpe de calor o la insolación, ha aumentado de manera alarmante. Ante este panorama, la Secretaría de Salud (Ssa) ha emitido advertencias para concientizar sobre los peligros de la exposición prolongada al sol y enseñar a identificar cuándo el cuerpo pierde su capacidad de enfriamiento.
¿Quiénes son más vulnerables?
Los especialistas advierten que los niños menores de cinco años, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas son los más vulnerables. Sin embargo, cualquier individuo sano que realice actividad física bajo el sol sin la hidratación adecuada puede convertirse en víctima de insolación.
Síntomas del golpe de calor
El primer síntoma que no debe pasarse por alto es una alteración drástica en la sudoración. Inicialmente puede haber sudor excesivo, pero cuando la insolación avanza, la piel se vuelve seca, caliente y enrojecida, indicando que el cuerpo ya no regula su temperatura. La aparición de fiebre repentina entre 39 y 41 grados Celsius es una señal crítica. Además, los pacientes suelen experimentar mareos intensos, náuseas, vómitos y dolor de cabeza punzante. En casos graves, puede haber confusión mental, agitación, habla atropellada y pérdida del conocimiento.
Recomendaciones para prevenir
Si identificas a alguien con síntomas, trasládalo a un lugar fresco, ventilado y con sombra. Abanica mientras rocías su cuerpo con agua fresca y coloca compresas de hielo en cuello, axilas e ingle. Ofrece agua fresca o suero oral solo si está consciente. Llama a emergencias si los síntomas no mejoran. Para prevenir, evita la exposición al sol entre las 11:00 y 16:00 horas, usa ropa ligera y clara, aplica protector solar, y mantente hidratado con al menos dos litros de agua al día, evitando alcohol, refrescos y cafeína.



