Un ensayo clínico publicado en la revista The Lancet reveló que la semaglutida, un medicamento comúnmente recetado para tratar la obesidad, logró reducir de manera notable los días de consumo excesivo de alcohol en pacientes que padecen trastorno por consumo de alcohol. El estudio, que duró 26 semanas, demostró que los participantes que recibieron el fármaco disminuyeron estos episodios aproximadamente a la mitad en comparación con aquellos que recibieron un placebo. Estos hallazgos abren una nueva línea de investigación sobre el uso de agonistas GLP-1 en el tratamiento de adicciones.
Resultados del ensayo clínico
La investigación incluyó a 108 pacientes con obesidad (índice de masa corporal de 30 o superior) y diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave. Todos los participantes recibieron terapia cognitivo-conductual durante el estudio. Entre los principales hallazgos se encuentran:
- Los días de consumo excesivo bajaron de 17 a 5 al mes en el grupo tratado con semaglutida.
- El consumo total de alcohol se redujo de 2,200 a 650 gramos mensuales.
- La reducción fue aproximadamente el doble que en el grupo placebo.
- La diferencia estimada en días de consumo excesivo fue de 13.7 puntos porcentuales.
Estos datos posicionan a la semaglutida como una posible herramienta complementaria en el tratamiento del alcoholismo, aunque aún se encuentra en fase de evaluación.
Un ensayo pionero en su tipo
El estudio, dirigido por Mette Kruse Klausen en el Centro Psiquiátrico de Copenhague, representa el primer ensayo aleatorizado enfocado en evaluar un agonista del receptor GLP-1 en pacientes que buscan tratamiento simultáneo para la obesidad y el consumo problemático de alcohol. Investigaciones previas se habían limitado a modelos animales, estudios observacionales o ensayos con muestras pequeñas. Este trabajo amplía la evidencia disponible en humanos dentro de un entorno clínico controlado. El investigador Matt Field, de la Universidad de Sheffield, señaló que el ensayo ofrece una de las evidencias más sólidas hasta ahora sobre el potencial de estos medicamentos para reducir el consumo de alcohol en ciertos pacientes.
Limitaciones y cautela en la interpretación
Especialistas consultados subrayaron que los resultados deben interpretarse con precaución. Todos los participantes recibieron terapia cognitivo-conductual, lo que dificulta aislar el efecto exclusivo de la semaglutida. Además, el estudio presenta varias limitaciones: tamaño de muestra reducido, realización en un solo centro, inclusión exclusiva de pacientes con obesidad y falta de seguimiento a largo plazo. La investigadora Marie Spreckley, de la Universidad de Cambridge, advirtió que no se sabe si la reducción en el consumo de alcohol se mantiene tras suspender el tratamiento.
Nuevas investigaciones en marcha
El laboratorio Novo Nordisk, responsable del medicamento Wegovy, ya desarrolla nuevos estudios para explorar estos efectos. Entre ellos, un ensayo de Fase II centrado en daño hepático asociado al alcohol y un ensayo independiente de Fase III en veteranos de guerra en Estados Unidos. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 400 millones de personas en el mundo viven con trastorno por consumo de alcohol. La posibilidad de incorporar nuevos tratamientos farmacológicos podría ampliar las opciones disponibles en un campo donde las terapias actuales siguen siendo limitadas.



