Contener un estornudo puede parecer un gesto insignificante, pero los expertos advierten que esta práctica puede tener consecuencias graves para la salud. Al bloquear este reflejo natural, la presión interna se redirige hacia los oídos, la garganta y los vasos sanguíneos, lo que puede provocar lesiones e inflamaciones. A continuación, te explicamos los riesgos ocultos y la forma correcta de estornudar.
¿Por qué estornudamos?
El estornudo es un reflejo protector del cuerpo humano que permite expulsar irritantes como polvo, polen, humo y microorganismos de las vías respiratorias. Según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), este mecanismo evita que dichas partículas lleguen a los bronquios o los pulmones. Se trata de una respuesta neurológica automática que involucra al diafragma, los músculos del tórax, la garganta y las fosas nasales, coordinados por el sistema nervioso central.
¿Qué ocurre al contener un estornudo?
Cuando una persona se pellizca la nariz y cierra la boca para reprimir un estornudo, el aire no encuentra salida y la presión se redirige hacia el interior del cuerpo. Esto puede aumentar la presión en las vías respiratorias superiores, los oídos y los senos paranasales. El aire puede desplazarse hacia las trompas de Eustaquio, los tejidos de la garganta o estructuras más profundas, lo que incrementa el riesgo de inflamación y lesiones.
Lesiones en la garganta y el cuello
Aunque son raras, se han documentado lesiones en los tejidos blandos del cuello causadas por la presión excesiva al reprimir un estornudo. Un estudio publicado en ScienceDirect describe un caso en el que la fuerza generada dañó estructuras internas de la región cervical. Estas lesiones ocurren cuando el estornudo se bloquea por completo, no cuando se redirige de forma natural.
Afectaciones en los vasos sanguíneos
Los aumentos repentinos de presión pueden romper los pequeños capilares del rostro, provocando enrojecimiento ocular, puntos rojos en los ojos o sangrado nasal. Estos síntomas suelen ser leves, pero indican que la presión generada fue considerable. Las personas con hipertensión, fragilidad vascular o trastornos de coagulación son más vulnerables a estos efectos.
¿Cómo estornudar de forma segura?
Las instituciones de salud recomiendan no aguantarse el estornudo, sino redirigirlo. Gira el rostro, estornuda en el pliegue del codo o utiliza un pañuelo desechable. Esto permite que el aire salga de forma segura, sin generar picos de presión interna, y reduce el riesgo de contagios. Mayo Clinic insiste en la importancia de la etiqueta respiratoria, especialmente en espacios públicos o durante enfermedades respiratorias.
¿Cuándo buscar atención médica?
Si después de contener un estornudo presentas dolor intenso en el cuello o la garganta, hinchazón, dificultad para tragar, pérdida auditiva, mareos persistentes o sangrado inusual, acude a un profesional de la salud. Aunque las complicaciones graves son poco comunes, la atención temprana puede evitar problemas mayores.
Permitir que el cuerpo estornude de manera segura, con las medidas de higiene adecuadas, es una práctica simple y responsable. Respetar los reflejos naturales del cuerpo es una forma sencilla de cuidar la salud. Si presentas molestias frecuentes o alguna condición médica previa, consulta siempre a tu médico.



