Tuberculosis: Factores de riesgo y transmisión silenciosa que mantienen la enfermedad vigente
A pesar de los avances médicos, la tuberculosis continúa siendo una enfermedad de alta incidencia a nivel mundial, con millones de casos nuevos cada año. Su persistencia se debe a una combinación de factores de transmisión, condiciones sociales y vulnerabilidades individuales que a menudo pasan desapercibidas.
¿Qué es la tuberculosis y por qué sigue siendo un problema global?
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, que afecta principalmente los pulmones, pero también puede comprometer otros órganos como riñones, huesos o cerebro. Se transmite por el aire cuando una persona con TB activa tose, estornuda o habla, liberando partículas microscópicas que pueden permanecer suspendidas durante horas.
Según el Informe Global de Tuberculosis 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la enfermedad sigue siendo una de las principales causas de muerte por infección a nivel mundial. En 2024, más de 10.7 millones de personas desarrollaron TB y aproximadamente 1.23 millones fallecieron, incluyendo unas 150 mil personas que vivían con VIH.
¿Por qué el contagio de tuberculosis puede pasar inadvertido?
El contagio de tuberculosis ocurre frecuentemente sin que las personas lo perciban, ya que no requiere contacto físico directo. Basta con respirar aire contaminado en espacios cerrados o mal ventilados donde haya una persona con TB pulmonar activa. Los factores que aumentan el riesgo incluyen:
- Permanecer en lugares cerrados con poca circulación de aire.
- Contacto cercano y prolongado con alguien con tuberculosis activa.
- Exposición continua en entornos como prisiones, albergues, hospitales o transporte público.
Muchas personas se infectan sin identificar un momento específico de contagio, debido a la acumulación de tiempo respirando el mismo aire que una persona no diagnosticada.
Condiciones sociales y ambientales que favorecen la tuberculosis
El hacinamiento, la pobreza, la mala ventilación y el acceso limitado a servicios de salud son determinantes clave que facilitan la transmisión sostenida de la bacteria. La OMS ha señalado que estos factores sociales continúan siendo obstáculos importantes para erradicar la tuberculosis, incluso en países con sistemas de salud desarrollados.
Grupos en mayor riesgo de desarrollar tuberculosis activa
Aunque cualquier persona puede infectarse, algunos grupos presentan un riesgo claramente mayor:
- Personas con sistemas inmunológicos debilitados: Incluye personas con VIH/SIDA, enfermedades crónicas como diabetes o cáncer, y pacientes en tratamientos inmunosupresores.
- Niños y adultos mayores: Sus sistemas inmunológicos suelen ser menos eficientes para controlar la infección.
- Personas expuestas de manera prolongada: Quienes conviven con alguien con TB activa, viven en condiciones de hacinamiento o trabajan en entornos de alto riesgo.
- Migrantes y poblaciones en zonas de alta prevalencia: La exposición acumulada en regiones donde la tuberculosis es más frecuente aumenta el riesgo.
Diferencia entre tuberculosis latente y activa
Comprender esta distinción es fundamental para la prevención y el control:
- Tuberculosis latente: La bacteria permanece en el cuerpo sin causar síntomas ni capacidad de contagio. Muchas personas tienen infección latente sin saberlo.
- Tuberculosis activa: Si el sistema inmunológico no controla la bacteria, esta se activa, provocando síntomas respiratorios y capacidad de contagio.
No todas las personas infectadas desarrollan tuberculosis grave, pero la vigilancia médica y el tratamiento preventivo son esenciales, especialmente en grupos vulnerables. El comportamiento actual de la tuberculosis refleja la interacción entre el agente infeccioso, el entorno y el estado de salud de las personas, subrayando la necesidad de estrategias integrales de prevención y diagnóstico.