Aumenta esperanza de vida en México, pero no la salud
Aumenta esperanza de vida en México, pero no la salud

En las últimas tres décadas, la esperanza de vida en México ha experimentado un incremento significativo, pero este aumento no ha ido acompañado de mejores condiciones de salud, según advierte la académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Marcela Agudelo Botero. Durante un seminario organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad, la especialista señaló que persisten diferencias importantes en la calidad de vida entre regiones y grupos de población.

El sistema de salud no cierra brechas

Agudelo Botero explicó que el sistema de salud no ha logrado cerrar las brechas en el acceso ni en la calidad de los servicios. Esto se refleja en los años de vida que se viven con enfermedad o discapacidad. Según los datos presentados, entre 1990 y 2019 la esperanza de vida en el país creció alrededor de un 6.7 por ciento. Sin embargo, ese avance no se tradujo en bienestar, ya que los años saludables no aumentaron al mismo ritmo.

Desigualdad en salud según el lugar y el sexo

La investigadora destacó que existen diferencias marcadas dependiendo del estado donde se vive y del sexo. En promedio, las mujeres pasan cerca de 11.8 años de su vida con problemas de salud o alguna discapacidad, mientras que en los hombres la cifra es de 8.8 años. Estas brechas también se reflejan entre entidades federativas. Mientras algunas registraron avances en esperanza de vida, otras tuvieron retrocesos, en parte por el impacto de la pandemia de COVID-19 y el peso de enfermedades respiratorias. En la Ciudad de México, por ejemplo, la esperanza de vida llegó a incrementarse hasta nueve años en el largo plazo, aunque con interrupciones recientes, mientras que en otras entidades el crecimiento ha sido menor.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Cambian las causas de enfermedad y muerte en México

El análisis del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud muestra que las enfermedades no transmisibles, como diabetes, cáncer o padecimientos cardiovasculares, siguen siendo las principales causas de muerte, aunque su mortalidad se redujo un 16.8 por ciento entre 1990 y 2021. En contraste, las enfermedades transmisibles, incluidas las respiratorias, aumentaron su mortalidad en un 50.3 por ciento, en gran medida por la emergencia sanitaria reciente. A esto se suma el crecimiento de causas externas como homicidios, suicidios y lesiones por arma de fuego, que también impactan en la pérdida de años de vida saludable en distintas regiones del país.

Sistema de salud con rezagos

Agudelo Botero subrayó que no basta con contar con instituciones de salud, sino que es necesario mejorar la calidad de la atención. Los datos indican que el desempeño del sistema presenta limitaciones estructurales y no responde de la misma manera en todo el territorio. El índice de acceso y calidad de la salud revela que México mantiene una de las tasas más altas de mortalidad por causas evitables entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), lo que evidencia fallas en la prevención y atención oportuna. Además, más del 40 por ciento del gasto en salud recae directamente en las familias, lo que representa una carga económica importante.

“Se vive más, pero no con mejor salud”, resumió la académica, al advertir que el principal reto no solo es aumentar la esperanza de vida, sino garantizar que esos años se vivan en mejores condiciones.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar