IMSS advierte sobre peligros de remedios caseros en quemaduras
La aplicación de remedios caseros como la mostaza sobre una quemadura puede causar daño irreversible en la piel e incluso poner en riesgo la vida de la persona afectada, según una especialista en Medicina de Rehabilitación de la Unidad de Quemados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Consecuencias graves de sustancias inadecuadas
La experta explica que, ante una quemadura, el contacto con sustancias inadecuadas aumenta la irritación muscular y facilita el desarrollo de una infección que puede alcanzar niveles muy profundos del organismo. Esto genera consecuencias extremadamente peligrosas para el paciente, ya que la piel, como principal protector del cuerpo, se encuentra vulnerable.
"En lugar de mejorar el cuadro, lo único que pasa es que se agrava la lesión", señala la doctora. "En cualquier circunstancia en la que se presente una quemadura es importantísimo ir al médico. No hay que hacer nada en casa".
Atención hospitalaria inmediata es crucial
La atención de quemaduras de segundo y tercer grado debe brindarse exclusivamente en hospitales de segundo y tercer nivel del IMSS, según el nivel de gravedad. Las personas afectadas no deben aplazar la consulta, ya que muchas acuden después de varias horas, perdiendo tiempo clave para mejorar el pronóstico médico.
La clasificación médica internacional, conocida como triage, determina si el paciente requiere cuidados intensivos. Las causas más frecuentes de quemaduras incluyen:
- Flama o fuego
- Electricidad
- Escaldadura
Poblaciones más vulnerables
Debido a sus condiciones biológicas, los niños y las personas adultas mayores son más vulnerables ante una quemadura. Los infantes presentan mayor riesgo por la extensión de la superficie de su piel, mientras que los adultos mayores enfrentan factores de co-morbilidad como enfermedades crónico-degenerativas (diabetes, hipertensión), piel más delgada y posibles cuadros de desnutrición.
La especialista enfatiza que cualquier quemadura, independientemente de su origen o gravedad aparente, requiere evaluación médica profesional para prevenir complicaciones severas y garantizar una recuperación adecuada.
