Nature Index revela que la ciencia mexicana depende de colaboraciones internacionales
Nature Index: ciencia mexicana depende de colaboraciones

El Nature Index expone la realidad de la ciencia mexicana: una caravana con sombrero ajeno

La reciente publicación del Nature Index ha generado un revuelo en el ámbito científico mexicano, con diversas instituciones destacando su aparición en este ranking. Sin embargo, como ocurre con otros indicadores como el factor de impacto, es crucial entender cómo se construye este índice y qué nos dice realmente sobre la producción científica nacional.

¿Qué es el Nature Index y cómo funciona?

El Nature Index es una base de datos que analiza las afiliaciones de autores en artículos de investigación primaria publicados en 146 revistas científicas. De estas, 41 pertenecen a ciencias biológicas y 70 a la salud, lo que introduce un sesgo evidente al excluir otras publicaciones de calidad en estas áreas. El análisis se basa en artículos publicados entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, un período limitado que añade otro sesgo temporal.

El índice utiliza dos métricas principales: Count and Share (C&S). En el conteo, se asigna un punto a un país o institución si tiene al menos un autor en un artículo, sin importar el número total de autores. Por ejemplo, si un artículo tiene tres autores mexicanos, México recibe un punto; pero si hay tres autores mexicanos y 784 de otros 63 países, también se otorga un punto a México.

En la métrica de share, se calcula el porcentaje de autores de un país en relación con el número total de países representados. Si todos los autores son mexicanos, el share es de 1.0; si hay autores de México y otros nueve países, el share es de 0.1. Este valor no considera el orden de los autores, lo que significa que un autor mexicano en cualquier posición contribuye igual.

Los números de México en el Nature Index

México registró un C&S total de 513 en conteo y 128.33 en share. En comparación, China lidera con 45,048/39,511.87, seguida de Estados Unidos con 33,249/22,780.75, lo que evidencia la brecha en inversión en investigación.

En el área de salud, México contribuyó con un C&S de 108/19.4, donde el share representa solo el 17% del conteo. En contraste, Estados Unidos tiene 7,182/4,932.95, con un share del 68% del conteo. De los 108 artículos de salud atribuidos a México:

  • Solo seis (5.5%) tienen un share de 1.0, es decir, son exclusivamente mexicanos.
  • Nueve (8.3%) tienen un componente mayoritariamente mexicano (0.50 a 0.99).
  • Seis (5.5%) tienen un componente minoritario pero considerable (0.25 a 0.49).
  • Setenta y dos (66%) tienen un componente mexicano menor al 10%, de los cuales 45 (41% del total) tienen un share inferior a 0.05.

La cruda realidad: la ciencia mexicana en colaboración

Estos datos revelan que la gran mayoría del C&S adjudicado a México proviene de artículos donde la participación nacional es mínima. En esencia, la producción científica atribuida a nuestro país se debe en gran medida a colaboraciones internacionales con una contribución muy pequeña de investigadores mexicanos.

Si el objetivo es medir la productividad científica mexicana de manera precisa, es necesario desarrollar índices que consideren solo los artículos donde las instituciones nacionales tengan una participación mayoritaria. Esto reflejaría con mayor fidelidad la ciencia realizada en México, más allá de las métricas superficiales.

Dr. Gerardo Gamba
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán e Instituto de Investigaciones Biomédicas, UNAM