Tragedia en Hermosillo: Ocho muertes por sueros vitaminados sin control médico
La aplicación de sueros multivitamínicos sin indicación médica ha cobrado la vida de ocho personas en Hermosillo, todas jóvenes, incluyendo un padre y su hijo. Este trágico evento ha dejado familias rotas y ha expuesto graves fallas en la práctica médica y la cultura de salud en México.
Un médico sin ética y terapias sin evidencia
Un médico, actualmente prófugo, ofrecía una terapia para revitalizar el cuerpo sin la mínima evidencia científica de su efectividad. Como se sabe, las vitaminas en exceso simplemente se excretan por la orina, pero el riesgo aumentó porque el suero era preparado por él mismo, sin controles de calidad adecuados para soluciones intravenosas.
El resultado fue una sepsis tan grave que provocó coagulación intravascular diseminada y la muerte en individuos que ni siquiera estaban enfermos. Las autoridades buscan aplicar la ley contra este profesional, mientras se cuestiona por qué la población no duda de tratamientos que no se usan en instituciones de salud reconocidas.
Falta de cultura científica y riesgos de terapias alternativas
El Dr. Gerardo Gamba, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y la UNAM, señala la combinación peligrosa entre falta de ética médica y pobre cultura científica en México. La medicina es una ciencia compleja que requiere ensayos clínicos y consensos expertos para validar tratamientos.
Terapias como flores de Bach, magnetoterapia o inyecciones con plasma propio, a menudo promovidas con fines comerciales, pueden ser peligrosas o inefectivas, retrasando el acceso a terapias reales. La sociedad mexicana, educada para aceptar dogmas, enfrenta un gran problema al no cuestionar estas prácticas.
Consecuencias y llamado a la precaución
Este caso en Hermosillo es solo la punta del iceberg, con miles de personas recibiendo terapias inadecuadas en el país. Ojalá estas muertes sirvan para que la población sea más cuidadosa al considerar tratamientos alternativos poco convencionales, priorizando siempre la evidencia científica y la supervisión médica adecuada.



