El ejercicio y la pérdida de peso: un vínculo más complejo de lo que se pensaba
Contrario a lo que muchos creen, el metabolismo no disminuye drásticamente en la mediana edad, según investigaciones recientes que están cambiando la forma en que entendemos la relación entre actividad física y control de peso.
¿Qué es realmente el metabolismo?
El metabolismo es el conjunto de procesos biológicos mediante los cuales las células del cuerpo transforman los alimentos en energía. Se mide en calorías, ya que estas representan la cantidad de energía que nuestro cuerpo utiliza para mantenernos vivos y en funcionamiento. Estudios recientes demuestran que entre los 20 y 50 años, la tasa metabólica permanece estable, siempre y cuando se tenga en cuenta el tamaño corporal y la composición de las células.
El ejercicio: ¿una herramienta efectiva para perder peso?
Si bien el ejercicio tiene numerosos beneficios para la salud, no necesariamente conduce a una quema significativa de calorías a largo plazo. El modelo de "gasto energético total restringido" propuesto por el antropólogo evolutivo Herman Pontzer sugiere que, aunque ser más activo quema calorías en el momento, el cuerpo se adapta y reduce su gasto energético en otras funciones.
Esto explica por qué personas activas, como los hadza, una tribu de cazadores-recolectores de Tanzania, queman prácticamente la misma cantidad de calorías diarias que individuos sedentarios en países desarrollados. Sin embargo, esto no significa que el ejercicio sea inútil. Por el contrario, mejora la salud metabólica al reducir la inflamación y la respuesta al estrés, lo que contribuye a un bienestar general.
¿Por qué ganamos peso en la mediana edad?
Si el metabolismo no disminuye significativamente entre los 20 y 50 años, ¿por qué tendemos a ganar peso en esta etapa? La respuesta radica en el balance energético: consumimos más calorías de las que nuestro cuerpo necesita. Factores como:
- El estrés
- El sedentarismo
- Los hábitos alimenticios poco saludables
juegan un papel crucial. A medida que envejecemos, nos volvemos más propensos a acumular calorías durante períodos como la temporada navideña, y menos diligentes a la hora de eliminarlas.
Mitos sobre acelerar el metabolismo
Muchos productos prometen "acelerar el metabolismo", pero la ciencia demuestra que no existen alimentos, dietas ni suplementos capaces de lograrlo de manera significativa. Consumir más proteínas, carbohidratos o grasas no afecta el gasto calórico diario. Incluso pensar mucho, aunque requiere energía, no quema suficientes calorías para marcar una diferencia notable.
El metabolismo está regulado por factores biológicos, como la cantidad de células activas en el cuerpo y su función específica.
El papel de los hábitos alimenticios y sociales
Al final, el problema no está únicamente en nuestro metabolismo, sino en cómo manejamos el consumo de alimentos y la actividad física. Pontzer enfatiza que, en lugar de preocuparnos por cada caloría en eventos especiales, como las cenas navideñas, deberíamos reconocer la importancia de la comida como un vínculo social.
Compartir alimentos es un rasgo único de la humanidad y forma parte de nuestras tradiciones evolutivas. Aunque el ejercicio no sea la solución definitiva para perder peso, sigue siendo una herramienta fundamental para mantener la salud y el bienestar general.
