Mercedes y Maite Llamas: La batalla contra la adicción digital que amenaza a una generación
Desde el Centro Restart, Mercedes y Maite Llamas llevan a cabo una intervención directa y especializada contra la dependencia digital, un fenómeno que pone en riesgo el futuro de toda una generación de niñas, niños y adolescentes en México.
La alerta en el consultorio: síntomas que se repetían
En sus consultorios, Mercedes y Maite Llamas comenzaron a detectar un patrón preocupante que no podían ignorar: pacientes infantiles y juveniles con síntomas recurrentes de ansiedad, irritabilidad, dificultades para concentrarse y estallidos emocionales. Para comprender mejor el fenómeno, realizaron un ejercicio revelador: crearon una cuenta en Snapchat simulando ser una niña de 13 años.
No interactuaron con ningún contenido ni realizaron búsquedas específicas. A pesar de esto, el algoritmo comenzó a mostrarles automáticamente lo que vería una adolescente promedio: rutinas de belleza extremas, cuerpos idealizados, escenas de violencia y material pornográfico.
Confirmación de un patrón alarmante
Esta experiencia digital confirmó lo que ya observaban en sus consultas: no se trataba de casos aislados, sino de un patrón sistemático que se repetía una y otra vez, sin importar el tipo de escuela, el contexto familiar o el nivel socioeconómico de los pacientes. Y en medio de todos estos casos, una constante inquietante: la exposición excesiva a pantallas.
Lo que comenzó como una inquietud clínica se transformó en una intervención directa. Hoy, desde el Centro Restart —especializado específicamente en dependencia a pantallas—, han atendido a 75 pacientes entre niñas, niños, adolescentes y adultos que presentan diversos grados de adicción digital.
El caso revelador: cuando el autismo no era autismo
Su primer caso emblemático fue el de una niña de cuatro años que no hablaba, no caminaba y evitaba el contacto visual, pero que pasaba hasta diez horas diarias frente a una pantalla. El diagnóstico inicial sugería autismo, pero no era correcto.
Cinco meses después de una intervención adecuada, la pequeña había recuperado el lenguaje, la interacción social y la capacidad de atención. Lo que parecía ser un trastorno del desarrollo era, en realidad, el efecto devastador de una exposición prolongada a dispositivos electrónicos durante una etapa crítica del crecimiento.
El impacto en el desarrollo cerebral
Durante la infancia, el cerebro requiere estímulos específicos para desarrollarse adecuadamente. Si ciertas áreas no se activan en el momento oportuno, esas conexiones neuronales no se forman correctamente, comprometiendo otras funciones cognitivas.
La corteza prefrontal, responsable de regular impulsos, pierde capacidad frente a una amígdala hiperactiva. El resultado es una mayor reactividad emocional y un menor control de los impulsos, características que observan constantemente en sus pacientes.
Las cifras preocupantes en México
- 21 millones de niñas, niños y adolescentes mexicanos juegan videojuegos regularmente
- 82 por ciento de quienes tienen entre 7 y 11 años ya utilizan redes sociales activamente
- El primer contacto con material pornográfico ocurre, en promedio, entre los 6 y 8 años de edad
No porque lo busquen activamente, sino porque les llega automáticamente: un enlace compartido, un clic accidental, una recomendación algorítmica.
Consecuencias físicas y emocionales
Mercedes, doctora especialista en violencias, y Maite, psicoterapeuta infantojuvenil, identificaron claramente estos patrones en dos pacientes emblemáticas. Una había sufrido abuso sexual durante años; la otra no había tenido contacto físico inapropiado, pero había sido expuesta a pornografía desde temprana edad. La sintomatología presentada era idéntica en ambos casos.
Los efectos físicos ya son visibles y medibles:
- Aumento significativo de obesidad infantil
- Problemas visuales relacionados con la exposición prolongada a pantallas
- Dolores musculares y posturales
- Una señal particularmente alarmante: pubertad precoz, con niñas de cinco o seis años presentando menstruación
Retrasos en hitos del desarrollo
Simultáneamente, los hitos del desarrollo infantil se están desplazando preocupantemente. Niños que antes caminaban al año de edad ahora lo hacen a los dos años. El lenguaje se retrasa significativamente y las habilidades sociales básicas se debilitan progresivamente.
La esperanza: neuroplasticidad e intervención temprana
Sin embargo, existe una posibilidad real de revertir estos efectos. La neuroplasticidad del cerebro permite recuperar funciones cuando se interviene a tiempo, aunque el proceso no es inmediato ni sencillo. Esta es precisamente la lucha constante de Mercedes y Maite: trabajar intensamente con familias, escuelas y comunidades completas.
En otros países ya se discuten medidas restrictivas concretas:
- Limitar el acceso a redes sociales antes de los 16 años
- Reducir drásticamente el uso de dispositivos electrónicos en entornos escolares
- Regular estrictamente el acceso temprano a contenido inapropiado
La conversación apenas comienza en México
En México, esta conversación crucial apenas comienza. Mercedes y Maite la enfrentan diariamente en cada consulta, con cada familia que busca ayuda. Al final, Mercedes reflexiona desde lo personal: piensa constantemente en qué mundo van a crecer sus propios hijos, con qué herramientas emocionales y con qué tipo de vínculos humanos.
Maite, por su parte, plantea el tema desde la urgencia clínica y colectiva: es imperativo cambiar lo que ocurre dentro de los hogares y en las instituciones educativas. Ambas profesionales coinciden en un punto fundamental: lo que está en juego es nada menos que el futuro de una generación completa.
Mercedes y Maite Llamas son dos de las doce mujeres galardonadas en la edición 2026 de Mujeres que Inspiran Mujeres, una iniciativa conjunta de Excélsior y RSVP que reconoce a mujeres transformadoras en diversos campos de acción social y profesional.



