Obesidad en México: Una crisis de salud pública que afecta a todas las edades
La doctora Leticia Belmont, presidenta de la Academia Mexicana de Pediatría, ha emitido una alerta contundente sobre la grave situación de obesidad que atraviesa México. Según sus declaraciones, esta condición afecta de manera alarmante a diferentes grupos poblacionales:
- 75% de la población adulta presenta sobrepeso u obesidad
- 40% de los adolescentes viven con este problema
- 36.6% de los niños en edad escolar se ven afectados
Una enfermedad reconocida pero no identificada como tal
En el marco de la conmemoración del Día Mundial contra la Obesidad, celebrado este 4 de marzo, la especialista destacó un fenómeno preocupante: aunque la población percibe la obesidad como factor de riesgo, no la identifica como una enfermedad, a pesar de que está oficialmente reconocida en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).
"Por tu salud, quítate un peso de encima" es la frase que la doctora Belmont utiliza para exhortar a la acción inmediata frente a este problema que sigue creciendo de manera alarmante.
Complicaciones graves y proyecciones preocupantes
La obesidad está estrechamente ligada a las principales causas de muerte en México:
- Enfermedades cardiovasculares
- Cáncer
- Diabetes
Pero las complicaciones van mucho más allá. La doctora Belmont detalló que la obesidad genera un estado de inflamación crónica en todos los órganos y un envejecimiento prematuro, con manifestaciones como:
- Hígado graso
- Apnea obstructiva del sueño
- Alteraciones ortopédicas
- Síndrome de ovario poliquístico
- Pubertad precoz (antes de los 8 años en niñas y 9 en niños)
- Presión arterial elevada
- Problemas de colesterol y triglicéridos
- Estados prediabéticos y diabetes mellitus tipo 2
Las proyecciones son aún más alarmantes: se estima que para el año 2035, más de 4,000 millones de personas en todo el mundo vivirán con obesidad, y en la población infantil mexicana este problema podría duplicarse.
"Ambientes obesogénicos" y acceso a productos procesados
La especialista señaló que la obesidad ha llegado prácticamente a todos los rincones del país, incluyendo comunidades rurales, donde el acceso a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados ha creado lo que ella denomina "ambientes obesogénicos", reflejo de una dieta de mala calidad.
Desde 2016 se ha propuesto denominar al sobrepeso u obesidad como "adiposidad", para que la población comprenda que se trata de una enfermedad crónica caracterizada por la acumulación excesiva de tejido adiposo.
Recomendaciones prácticas para la prevención
La doctora Belmont, en representación de la Academia Mexicana de Pediatría y en coordinación con la Secretaría de Salud, hizo un llamado urgente a:
- Revisar peso, estatura y cintura con médicos para calcular el Índice de Masa Corporal (IMC)
- En adultos: IMC de 25-29.9 indica sobrepeso; 30 o más es obesidad
- En niños: se utilizan percentiles específicos por edad y sexo
Para quienes no pueden acudir al médico, recomendó medir la cintura en la parte media entre la última costilla y la cadera: "si esta mide la mitad o más de la estatura, hay alto riesgo de complicaciones metabólicas".
Cambios en el estilo de vida: La clave del autocuidado
La especialista enfatizó la necesidad de implementar cambios sustanciales:
- Alimentación saludable: Disminuir productos ultraprocesados, favorecer alimentos naturales, consumir leguminosas
- Hábitos alimenticios: Comer fuera máximo 3 veces al mes, hidratarse con agua natural, respetar horarios
- Sueño de calidad: Dormir al menos 8 horas, no ver pantallas ni comer 2 horas antes de dormir
- Actividad física: No estar sentados más de 8 horas diarias, asegurar al menos 9,000 pasos al día
- Control de pantallas: Reducir tiempo frente a dispositivos a no más de 2 horas diarias
Salud mental: El factor crucial del estrés
Un aspecto fundamental destacado por la doctora Belmont es la importancia de la salud mental. El estrés libera cortisol, una hormona que afecta el trabajo de la insulina y favorece la acumulación de grasa y alteraciones metabólicas.
"Ha quedado demostrado que el estrés puede tener un impacto negativo en una dieta sana", afirmó la especialista, recomendando:
- Acudir con psicólogo o psiquiatra cuando sea necesario
- Mejorar la comunicación familiar y social
- Realizar actividades que generen bienestar
- Mantener una actitud positiva
La doctora Belmont concluyó con un llamado a dejar de lado los estereotipos y comenzar a fomentar el autocuidado global para lograr estilos de vida saludables en toda la población mexicana, antes de que las complicaciones de esta enfermedad crónica sigan aumentando.
