Peso de los padres antes del embarazo eleva riesgo de hígado graso en hijos, según estudio
Peso parental antes del embarazo aumenta riesgo de hígado graso en hijos

El peso de los padres antes del embarazo se vincula con mayor riesgo de hígado graso en los hijos

Un estudio reciente ha confirmado que el sobrepeso y la obesidad en los padres antes del embarazo están asociados de forma independiente con un mayor riesgo de que sus hijos desarrollen hígado graso no alcohólico, también conocido como enfermedad hepática metabólica (MASLD), en la adultez temprana. Investigaciones previas ya habían señalado la influencia del peso de la madre, pero ahora se ha demostrado que el del padre también juega un papel crucial.

Impacto del peso parental en la salud hepática futura

El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Washington en San Luis, analizó datos de mil 933 niños del Estudio Longitudinal de Padres e Hijos de Avon (ALSPAC) en el Reino Unido. Los resultados indican que la probabilidad de padecer MASLD a los 24 años es más de tres veces mayor cuando ambos progenitores presentan exceso de peso antes de la concepción. A esta edad, aproximadamente uno de cada diez participantes del estudio ya sufría la afección, que afecta a alrededor del 15% de los niños y más del 30% de los adultos a nivel mundial.

Detalles del análisis y factores de riesgo

Los investigadores evaluaron la relación entre el índice de masa corporal (IMC) de los padres antes del embarazo y el desarrollo de MASLD, definido como niveles elevados de grasa en el hígado junto con al menos un factor de riesgo cardiometabólico, como colesterol alto o glucosa en ayunas elevada. Cada kilo adicional en el IMC materno aumentaba la probabilidad de MASLD en un 10%, mientras que el equivalente paterno la incrementaba en un 9%. Los hijos que desarrollaron la enfermedad tendían a ser varones y a tener un IMC más alto.

Mecanismos y recomendaciones para la prevención

Aunque el estudio es observacional y no establece una relación directa de causa y efecto, los autores subrayan que el exceso de peso acumulado durante la infancia es un factor clave en este riesgo elevado. Los padres proporcionaron información sobre altura, peso, IMC, y completaron cuestionarios sobre estilo de vida, incluyendo tabaquismo, consumo de alcohol, situación laboral y nivel educativo. Las madres también informaron sobre actividad física, diabetes e hipertensión.

Los investigadores concluyen que sus hallazgos respaldan la influencia de la obesidad biparental en la salud metabólica de los hijos durante los primeros años de vida. Por ello, sugieren que los esfuerzos por mitigar el exceso de peso en madres y padres antes de la concepción pueden reportar beneficios a largo plazo para los resultados metabólicos de sus futuros hijos, enfatizando la importancia de considerar la salud familiar como un factor preventivo clave.