Errores comunes al usar condón que comprometen su protección y eficacia
Errores comunes al usar condón que reducen su eficacia

Errores comunes al usar condón que comprometen su protección y eficacia

El condón es uno de los métodos más accesibles y económicos para prevenir embarazos no planeados y reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual (ITS). No requiere receta médica, está ampliamente disponible y, cuando se utiliza correctamente, ofrece una barrera efectiva contra múltiples infecciones. Sin embargo, su eficacia depende menos del producto en sí y más de cómo se emplea. En otras palabras, el problema rara vez es el condón; el problema suele ser el error humano.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los preservativos son altamente eficaces cuando se utilizan de forma correcta y constante en cada relación sexual, pero su efectividad disminuye cuando se usan de manera incorrecta o inconsistente. Para entender por qué el condón puede fallar, es crucial diferenciar entre uso correcto (cuando se sigue siempre todas las indicaciones) y uso típico (lo que ocurre en la vida real, con olvidos y errores).

Errores antes del sexo que reducen la eficacia

Muchas fallas comienzan incluso antes de colocar el condón. A continuación, se detallan los errores más comunes:

  • Usar un condón vencido o mal almacenado: Guardar condones en la cartera durante meses, exponerlos al calor del automóvil o no revisar la fecha de caducidad puede debilitar el material, aumentando el riesgo de ruptura. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan verificar la fecha de caducidad y almacenarlos en un lugar fresco y seco.
  • Abrirlo con dientes o tijeras: Usar objetos punzantes puede causar pequeños desgarros invisibles. El CDC sugiere abrirlo con cuidado, utilizando el borde diseñado para ello.
  • Ignorar la talla y el ajuste: Un estudio publicado en la revista Archives of Sexual Behavior encontró que los problemas de ajuste y deslizamiento están asociados con mayor riesgo de ruptura. Si es demasiado ajustado, puede romperse; si es demasiado holgado, puede deslizarse.
  • No planear la lubricación: La fricción excesiva incrementa la posibilidad de ruptura, especialmente en el sexo anal. El CDC recomienda utilizar lubricantes compatibles para reducir la fricción y proteger el material.

Errores al colocar el condón que comprometen la protección

La técnica de colocación es determinante. Pequeños descuidos pueden comprometer la protección de manera significativa:

  1. Colocarlo tarde: Iniciar la penetración sin condón y colocarlo después aumenta el riesgo de ruptura y elimina la protección durante el contacto inicial. El preservativo debe colocarse antes de cualquier contacto genital.
  2. Colocarlo al revés y voltearlo: Si al intentar colocarlo se descubre que está al revés, no debe voltearse y reutilizarse, ya que podría haber contacto con fluidos que comprometan la protección.
  3. No dejar espacio en la punta: Es fundamental pellizcar la punta del condón para dejar un pequeño espacio que permita acumular el semen. Si no se hace, puede generarse presión interna que favorezca la ruptura.
  4. Retirarlo incorrectamente: Después de la eyaculación, debe retirarse mientras el pene aún está erecto y sujetando la base del condón. De lo contrario, puede deslizarse.

Lubricantes y fricción: un error frecuente

Uno de los errores más graves es usar lubricantes incompatibles. El CDC establece que, con condones de látex, deben utilizarse lubricantes a base de agua o silicona. No deben usarse aceites como vaselina, aceites minerales, cremas corporales o aceites de cocina, ya que pueden debilitar el látex y provocar ruptura. En cambio, los condones fabricados con materiales sintéticos como poliuretano suelen ser compatibles con aceites, aunque siempre es recomendable revisar las instrucciones del fabricante.

¿Qué hacer si el condón se rompió o se deslizó?

Aunque el uso correcto reduce mucho el riesgo, las fallas pueden ocurrir. En caso de ruptura o deslizamiento:

  • Si existe riesgo de embarazo: Considerar anticoncepción de emergencia lo antes posible y realizar una prueba de embarazo si hay retraso menstrual.
  • Si existe riesgo de ITS: El CDC recuerda que el condón reduce el riesgo de transmisión, pero no lo elimina por completo. Considerar pruebas de ITS y consultar servicios de salud si aparecen síntomas como secreción, dolor o lesiones.
  • Prevención futura: Verificar la talla adecuada, mejorar la técnica, usar lubricante compatible y revisar la fecha de caducidad.

El condón es altamente eficaz cuando se utiliza de manera correcta y constante, pero su efectividad disminuye por errores prevenibles como colocarlo tarde, usar lubricantes incompatibles o elegir una talla inadecuada. La diferencia entre el 2% de falla con uso correcto y el 13% con uso típico demuestra que la técnica y el manejo adecuado son determinantes en su nivel real de protección.