Cubrebocas es insuficiente para controlar brote de sarampión, afirma Secretaría de Salud
Cubrebocas no controla brote de sarampión: Ssa

Cubrebocas no controla brote de sarampión: Ssa

La Secretaría de Salud (Ssa) ha aclarado que el uso del cubrebocas es insuficiente para controlar el brote de sarampión, debido a la alta persistencia del virus en el aire y su capacidad de transmisión masiva. En una conferencia presidencial, el secretario de salud, David Kershenobich, explicó que, aunque esta barrera física reduce el riesgo individual, no logra detener la propagación del virus por sí sola.

¿Por qué el cubrebocas no frena el sarampión?

Kershenobich detalló que el virus del sarampión es extremadamente contagioso, superando las barreras simples como el cubrebocas. "Per se no va a controlar el brote", afirmó, destacando que la transmisión es tan veloz que el bloqueo físico resulta inadecuado. Sin inmunidad de rebaño, millones podrían infectarse, algo que una tela en la cara no puede evitar.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Estados Unidos (CDC), las razones clave incluyen:

  • Permanencia aérea: El virus flota en el aire hasta dos horas después de que una persona enferma se marcha.
  • Índice de contagio: Una sola persona infectada puede transmitir el virus a hasta 18 individuos cercanos.
  • Efecto limitado: El cubrebocas reduce el riesgo individual, pero no detiene la transmisión masiva.

Estas estadísticas subrayan la necesidad de bajar la tasa de contagios, algo que el cubrebocas no logra de manera drástica para cortar la cadena de transmisión a largo plazo.

Recomendaciones específicas sobre el uso de cubrebocas

"No hay recomendación universal", insistió Kershenobich, para no generar pánico innecesario ni falsas sensaciones de seguridad. La Ssa no indica que toda la población utilice cubrebocas, sino que sugiere su uso solo en casos específicos, como cuando una persona presenta síntomas gripales y convive con otros.

La prioridad oficial no es tapar bocas, sino descubrir brazos para aplicar dosis de vacuna. La recomendación general se enfoca en revisar cartillas de vacunación, dejando el cubrebocas como una herramienta secundaria. La presidenta Claudia Sheinbaum añadió que, con las dosis completas, existe protección aunque no se use cubrebocas, y destacó la importancia de la dosis cero a los seis meses y la segunda dosis a los 18 meses.

La vacunación como solución definitiva

Zoé Robledo, titular del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mostró evidencia de que la primera dosis de vacuna protege al 95% y la segunda blinda al 99%. Kershenobich mencionó que la única forma de prevenir contagios es con la vacunación, ya que al vacunarse, el virus deja de saltar entre personas, apagando el brote.

La vacuna no solo evita la enfermedad grave, sino que disminuye la carga viral circulante. Estadísticas hospitalarias indican que el 90% de los casos graves en Chihuahua eran personas sin vacunar. Al vacunar a la población, se construye un muro que el virus no puede saltar, haciendo del cubrebocas una medida de prevención secundaria.