Sarampión resurge en México tras décadas de control: más de 11 mil casos en 2025-2026
Sarampión resurge en México con más de 11 mil casos

El regreso de una amenaza controlada: el sarampión en México

Una enfermedad milenaria, descrita por primera vez en el siglo X por el médico persa Rhazes y que probablemente evolucionó hace unos dos mil quinientos años de bovinos a humanos, está resurgiendo en México. Se trata del sarampión, un paramixovirus del género Morbillivirus, un virus ARN que provoca una enfermedad infecciosa exantémica, caracterizada por erupciones cutáneas, similar a la rubeola o la varicela, y tradicionalmente muy frecuente en la infancia.

Historia y características de la enfermedad

Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, ojos llorosos, tos, flujo nasal, exantema y las distintivas manchas de Koplik (pequeñas manchas blancas en el interior de las mejillas). En personas con sistemas inmunológicos debilitados, puede derivar en neumonía, con complicaciones graves como encefalitis, sordera, ceguera, diarrea intensa e infecciones del oído. No existe un tratamiento específico, y la mayoría de los pacientes se recuperan en dos o tres semanas.

México había logrado un hito histórico en la salud pública: la última epidemia significativa ocurrió entre 1989 y 1990, el último caso endémico se registró en 1995 y, para 1996, se eliminó la transmisión endémica del virus gracias al exitoso Programa de Vacunación Universal. Los casos posteriores fueron esporádicos e importados.

Un preocupante resurgimiento

Sin embargo, este panorama ha cambiado drásticamente. La combinación de una baja cobertura de vacunación tras la pandemia de COVID-19, el avance de los grupos antivacunas y una movilidad humana cada vez mayor han creado el caldo de cultivo perfecto para nuevos brotes.

Los datos son contundentes: en 2025 se presentaron 542 brotes y, en lo que va de 2026, se han sumado ocho más, acumulando una cifra superior a los once mil casos confirmados hasta el 22 de febrero.

Los grupos más afectados

La distribución por edades revela los sectores de la población más vulnerables:

  • Niños y niñas de uno a cuatro años: 1,548 casos registrados.
  • Niños y niñas de cinco a nueve años: 1,333 casos.
  • Adultos jóvenes de 25 a 29 años: 1,227 casos.

Esta situación ha alertado a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la cual revisará la estrategia mexicana para combatir el contagio en una evaluación programada para abril.

La respuesta: reforzar la vacunación

La campaña de vacunación actual es clara y se centra en varios frentes:

  1. Aplicar una dosis cero entre los seis y once meses de edad, además de las dos dosis regulares a los 12 y 18 meses.
  2. Completar el esquema de dos dosis en todos los niños y niñas de uno a nueve años.
  3. Vacunar a personas de 10 a 49 años que no tengan el esquema completo, no sepan su estado vacunal o no hayan padecido la enfermedad.
  4. Las personas mayores de 49 años generalmente no la requieren, ya que se presume inmunidad por contagio previo o vacunación histórica.

Desafíos y llamado a la acción

Ante este escenario, es indispensable fortalecer el Programa de Vacunación Universal, que durante décadas fue un referente internacional. Las autoridades deben garantizar el abasto suficiente de vacunas y resolver cualquier problema logístico.

Igualmente crítica es la necesidad de reforzar la cultura de la vacunación, contrarrestando la creciente ola de desinformación impulsada por el movimiento antivacunas. Aunque este fenómeno ha penetrado en México, el problema es global, agravado por la movilidad internacional.

Las vacunas siguen siendo una de las herramientas más efectivas y seguras para prevenir enfermedades infecciosas. Si bien pueden presentar efectos secundarios menores, los beneficios superan ampliamente los riesgos. La esperanza es que este brote de sarampión sea controlado pronto y que México pueda recuperar su posición como ejemplo mundial en vacunación y prevención de enfermedades. La información veraz y el acceso a la inmunización son las claves.