Pfizer revoluciona la distribución de vacunas COVID con tecnología que elimina la ultracongelación
En un anuncio que transformará la logística de inmunización en México, la farmacéutica multinacional Pfizer presentó una actualización tecnológica fundamental para sus vacunas contra COVID-19 basadas en ARN mensajero. La innovación, denominada bajo el concepto 'never frozen' (nunca congelada), elimina por completo la necesidad de ultracongelación que caracterizó a las primeras generaciones de estos biológicos.
Del congelamiento extremo a la refrigeración convencional
Jorge Luis Morell, director general de Pfizer México, explicó durante una conferencia de prensa que esta nueva formulación representa un avance logístico monumental: "Es una vacuna nueva, con una tecnología que nunca ha estado ultracongelada, que se puede distribuir en temperatura como cualquier otra vacuna, entre 2 y 8 grados centígrados".
Este cambio contrasta radicalmente con las versiones anteriores que requerían temperaturas cercanas a los -70°C, una condición que limitaba severamente la distribución, especialmente en regiones sin infraestructura especializada. La nueva tecnología permite:
- Almacenamiento en refrigeradores médicos estándar
- Distribución utilizando la infraestructura existente del sistema de salud
- Mayor vida útil de las dosis y menor desperdicio
- Reducción significativa de costos logísticos
Producción nacional en Toluca
La estrategia incluye un componente fundamental para México: la fabricación local de esta nueva generación de vacunas. De acuerdo con Morell, la producción se realizará en la planta de Pfizer ubicada en Toluca, Estado de México, marcando un hito en la capacidad farmacéutica del país.
El proyecto contempla una colaboración estratégica con autoridades sanitarias nacionales, incluyendo a la Secretaría de Salud de México y a Birmex (Laboratorio de Biológicos y Reactivos de México), con el objetivo claro de integrar esta vacuna al sistema nacional de abasto de manera permanente y sostenible.
Impacto en la equidad de acceso
El director general de Pfizer México destacó las implicaciones sociales de este avance tecnológico: "Permite que llegue a más lugares del país, permite que haya una vacunación más equitativa, permite que sea más eficiente y permite también que haya menor desperdicio de la vacuna porque tiene una vida útil mucho mayor".
Esta modificación en la cadena de frío tiene implicaciones directas en la cobertura de vacunación:
- Mayor alcance geográfico: comunidades remotas y zonas rurales podrán acceder al biológico en condiciones similares a las áreas urbanas
- Simplificación operativa: se podrán utilizar las redes ya establecidas para otros programas de vacunación nacional
- Respuesta más ágil: ante eventuales nuevas variantes del virus, la distribución será más rápida y eficiente
Tecnología adaptable y de largo plazo
Al igual que otras vacunas basadas en ARN mensajero, esta versión mantiene la capacidad de actualización rápida frente a nuevas variantes del SARS-CoV-2. Esta característica permite modificar la composición de la vacuna en función de las cepas circulantes en cada temporada, un aspecto clave en la estrategia de vacunación a largo plazo que México está desarrollando.
La eliminación de la ultracongelación, que fue uno de los principales retos durante las primeras etapas de vacunación contra COVID-19, representa ahora una adaptación tecnológica enfocada específicamente en la distribución a gran escala y el acceso universal. Este avance posiciona a México no solo como receptor de tecnología, sino como productor activo de soluciones sanitarias innovadoras.



